2026-04-24

Modificaciones

Reestructuran Ambiente: menos jerarquía para Bosques y sin áreas específicas de cambio climático

Un decreto del Gobierno nacional redefine la estructura del área ambiental, con cambios que implican pérdida de rango en Bosques Nativos y la eliminación de direcciones clave vinculadas al cambio climático.

El Gobierno nacional avanzó en una reestructuración del área de Ambiente que incluye la reducción de jerarquía en el área de Bosques Nativos y la eliminación de estructuras específicas dedicadas al cambio climático.

Entre los cambios más relevantes, la Dirección de Bosques Nativos pasó de nivel III a convertirse en una Coordinación de nivel IV, lo que implica una pérdida de rango dentro del organigrama estatal. Si bien el área mantendrá funciones operativas vinculadas a la aplicación de la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos, la modificación supone menor autonomía administrativa y capacidad de decisión.

Además, el decreto elimina las unidades específicas que abordaban la agenda climática. En ese marco, fueron derogadas la Dirección Nacional de Desarrollo Sostenible y Gestión Climática y la Dirección de Impacto Climático, áreas que tenían a su cargo el diseño de políticas vinculadas a la mitigación y adaptación frente al cambio climático.

Esta última dependencia, entre otras funciones, trabajaba en la definición de metas para la reducción de emisiones y en el monitoreo de compromisos asumidos por el país en el marco del Acuerdo de París, incluyendo la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), que establecen los planes de acción climática de cada país.

A partir de la reestructuración, las políticas vinculadas a eventos climáticos extremos y la implementación de la Ley 27.520 quedarán bajo la órbita de la Dirección Nacional de Biodiversidad, Relaciones Ambientales y Cooperación, lo que implica una reorganización de funciones dentro de un área más amplia.

Los cambios se enmarcan en una reformulación general de la estructura estatal que, según el Gobierno, apunta a optimizar la gestión. Sin embargo, distintos sectores advierten que estas modificaciones podrían significar un debilitamiento del enfoque ambiental, al reducir la jerarquía de áreas estratégicas y diluir el tratamiento específico de problemáticas como el cambio climático.

En ese contexto, la reconfiguración del área vuelve a poner en discusión el lugar que ocupa la política ambiental dentro de las prioridades del Estado nacional. (ANB)

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