Autorización
Una intervención judicial evitó que una madre y su hija quedaran varadas en Bariloche
Una madre y su hija estuvieron a punto de quedar varadas en Bariloche cuando intentaban completar el regreso a Esquel, en Chubut. Era viernes por la tarde, el margen de maniobra era mínimo y solo quedaba un servicio a las 17. Hasta pocas horas antes no habían logrado que la empresa les vendiera los pasajes. El argumento: la autorización de viaje de la menor de edad no era válida.
Sin ese boleto, la alternativa era permanecer todo el fin de semana en la ciudad, con gastos imprevistos, reprogramaciones y un escenario de incertidumbre. La situación presentaba además un elemento contradictorio: el viaje había comenzado días antes hacia Buenos Aires y se había realizado sin inconvenientes, utilizando en todos los tramos la misma empresa, Vía Bariloche.
El permiso había sido aceptado en cada instancia: en la salida desde Esquel, en el paso por distintas terminales e incluso en el tránsito previo por Bariloche. La documentación no había sufrido modificaciones. Sin embargo, al momento de emprender el regreso, ese mismo documento fue considerado inválido por la empresa en la terminal local. La negativa no estuvo acompañada de explicaciones claras ni de alternativas concretas.
Frente a esta situación, la mujer inició el reclamo correspondiente. El caso llegó a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), organismo encargado de fiscalizar a las empresas de transporte de larga distancia, desde donde se derivó la intervención al Poder Judicial de Río Negro.
En Bariloche, la mujer fue asistida por la Oficina de Atención a las Personas, un área que interviene cuando los conflictos no encuentran respuesta en los canales habituales. La presentación se realizó cerca de las 15.30, con la atención próxima a finalizar y el horario de salida a menos de 90 minutos, lo que exigía una resolución inmediata.
Desde el área se revisó la documentación y se constató que la autorización notarial cumplía con los requisitos legales. Con ese respaldo, se elaboró una comunicación formal dirigida a la empresa y a los organismos intervinientes, en la que se solicitó que explicaran las razones de la negativa y se dejó asentada la validez del permiso presentado.
Tras esa intervención, la empresa finalmente accedió a vender los pasajes y la madre junto a su hija pudieron abordar el servicio. La titular del área del Poder Judicial mantuvo contacto con la mujer ese mismo día para confirmar que el viaje se hubiera concretado y volvió a comunicarse el lunes siguiente para dar seguimiento al caso.
La Oficina de Atención a las Personas cumple un rol clave en la orientación y canalización de reclamos, facilitando el acceso a la justicia y articulando con distintos organismos cuando es necesario exigir respuestas. En este caso, la gestión permitió destrabar el conflicto en un contexto de tiempo acotado y garantizar que el regreso a Esquel se realizara ese mismo día. (ANB)