Preocupación
Alerta por el histórico arrayán del ex Correo: advierten que moverlo tres metros podría matarlo
Un arrayán de casi 100 años, considerado parte del patrimonio natural e histórico de San Carlos de Bariloche, volvió a generar preocupación entre vecinos y especialistas ante la posibilidad de que sea trasladado en el marco de la obra del hotel que se construye en el predio del ex Correo Argentino, sobre calle Moreno.
El ejemplar fue plantado en 1934 en la propiedad del antiguo poblador Dr. Juan Javier Neumeyer, uno de los fundadores del Club Andino Bariloche. Durante décadas, el árbol formó parte del paisaje urbano del lugar y se lo podía observar en el acceso al edificio del ex Correo, acompañado de una placa que relataba su historia y destacaba su valor dentro de la ciudad.
El predio fue adquirido por la desarrolladora Argenway para levantar el hotel Tru by Hilton, obra que está siendo ejecutada por la empresa ALUSA. Según indicaron desde la Comisión de Arbolado Público de Bariloche, al inicio del proyecto se había asumido el compromiso de preservar el árbol en su ubicación actual.
Con el avance de la obra, pretenden mover el arrayán tres metros. Foto gentileza
Sin embargo, recientemente surgió la posibilidad de moverlo unos tres metros para facilitar la disposición de la obra. Para especialistas y vecinos, esa intervención podría tener consecuencias irreversibles para el ejemplar.
De acuerdo a lo advertido por quienes siguen de cerca la situación, trasladar un árbol de esas dimensiones implicaría realizar una poda severa de su copa, cortar gran parte de sus raíces y luego moverlo con maquinaria pesada. Ese procedimiento afectaría el sistema subterráneo que le permite sostenerse y absorber agua, lo que en muchos casos termina provocando la muerte del árbol.
“Lo más incomprensible es que toda esta intervención sería para correrlo apenas tres metros”, señalaron desde la comisión, al plantear que sería posible adaptar el diseño de la obra y conservar el ejemplar en su lugar original. Incluso sostienen que su presencia podría aportar valor al proyecto hotelero, al integrar un elemento natural e histórico único dentro del casco urbano.
Desde el Servicio Forestal Andino informaron a los vecinos que actualmente no existe autorización para el traslado ni para el volteo del ejemplar, sino únicamente para la poda de algunas ramas menores.
El árbol no solo representa una especie nativa emblemática del bosque andino patagónico. También es un testigo vivo de la historia de Bariloche, presente desde hace casi un siglo en un espacio que forma parte de la memoria urbana de la ciudad.
Ante esta situación, especialistas y vecinos esperan que las autoridades intervengan para garantizar su preservación y evitar que un árbol que estuvo allí mucho antes que muchas de las construcciones actuales desaparezca por una modificación mínima en el plano de una obra. (ANB)