2026-01-25

Memoria colectiva

A 29 años del crimen de José Luis Cabezas

La figura del fotoperiodista asesinado en 1997 sigue siendo un símbolo de la lucha por la libertad de expresión. Familiares, colegas y organizaciones recuerdan su legado mientras advierten que los ataques contra la prensa continúan.

Este domingo se cumplen 29 años del asesinato de José Luis Cabezas, el fotoperiodista cuya muerte sacudió a la Argentina y expuso las oscuras conexiones entre el poder económico, la violencia y la impunidad. Cabezas fue asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar, cuando regresaba de una fiesta en la casa del empresario Oscar Andreani. Su cuerpo apareció calcinado dentro de su auto, con dos balazos en la cabeza y las manos esposadas.

El crimen, perpetrado por sicarios contratados por el empresario Alfredo Yabrán, marcó un punto de inflexión en la historia del periodismo argentino. Yabrán, accionista mayoritario de OCA y dueño de un imperio que abarcaba transporte, logística y seguridad, había permanecido en las sombras hasta que Cabezas logró fotografiarlo caminando en la playa junto a su esposa. Esa imagen, publicada en la revista Noticias el 3 de marzo de 1996, le puso rostro a una de las figuras más poderosas y temidas del país.

La investigación reveló que Yabrán había conformado un aparato de seguridad integrado por expolicías exonerados de la Bonaerense y represores de la última dictadura. Fue ese entramado el que ejecutó el crimen a través de la banda "Los Horneros", un grupo delictivo de La Plata conformado por José Luis Auge, Héctor Retana, Sergio González y Horacio Braga. En 2000, antes de ser arrestado, Yabrán se suicidó. La justicia continuó procesando a los demás involucrados.

En cada aniversario, la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (aRGra) recuerda que la condena a los responsables fue posible gracias a una lucha sostenida durante años por parte de la familia de Cabezas, sus colegas, sindicatos, organizaciones sociales y miles de ciudadanos. Sin embargo, este año la entidad advirtió que el reclamo por la libertad de prensa sigue vigente.

En su comunicado, aRGra trazó un paralelismo con el caso reciente del reportero gráfico Pablo Grillo, quien resultó gravemente herido en marzo pasado durante una manifestación en Plaza Congreso. Según la organización, Grillo fue atacado deliberadamente por un cabo de Gendarmería que inicialmente recibió respaldo institucional, hasta que la Justicia lo procesó y declaró ilegal el protocolo antidisturbios aplicado.

Como cada 25 de enero, familiares, amigos y colegas de Cabezas se reúnen para recordarlo y mantener viva su memoria. La lucha del fotoperiodista por mostrar lo que el poder quería mantener oculto continúa siendo un símbolo de resistencia y un recordatorio de que la libertad de expresión nunca debe darse por garantizada. (ANB)

 
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