2026-01-22

Apuesta

Rudolf, la empresa barilochense que busca conquistar Palermo Soho

La reconocida marca residente de comidas, pastelería y heladería abre su primer local porteño en Palermo Soho.

Rudolf, la empresa barilochense que se consolidó como un referente gastronómico por sus deliciosos walfles y helados, dio el salto a la capital del país con la apertura de un local comercial en Palermo Soho, una de las zonas más vibrantes y visitadas de Buenos Aires.

"Es una idea que nos venía dando vuelta desde el verano del 2021, por la cantidad de gente que nos pedía franquicias en otras partes. La gente daba por sentado que estábamos en Buenos Aires", cuenta Tomás Ferrari, uno de los propietarios del comercio, en diálogo con ANB. Y agregó que la insistencia de clientes y la percepción de que la marca ya tenía presencia porteña fueron señales que impulsaron la decisión de expandirse más allá de la zona andina.

El camino hacia Buenos Aires no fue inmediato. Primero llegó el local en el cerro Catedral, que sirvió como antesala para dar el paso más ambicioso. "Luego, más a paso firme en la capital, con un desarrollo de marca y manuales", explica Ferrari, quien aclara que no se trata de una franquicia sino de una expansión directa de la misma empresa, lo que permite mantener el control sobre la calidad y la identidad que distingue a Rudolf.

El desembarco en Buenos Aires representa un desafío distinto al que la marca enfrentó en su ciudad natal. "Es un mercado totalmente diferente a Bariloche, ya que no hay picos de temporada. Un mercado más estable y más lineal", señala el empresario. Mientras que en Bariloche, el flujo de clientes se intensifica dramáticamente durante el invierno y el verano, con la consecuente necesidad de ajustar planteles de personal, la capital ofrece una demanda más pareja a lo largo del año.

La elección de Palermo Soho no fue casual. Se trata de una zona de alto tránsito de turismo internacional, donde el público cosmopolita y exigente busca propuestas gastronómicas de calidad. El local porteño empleará a 15 personas, una cifra que contrasta con los 20 a 25 empleados que Rudolf maneja en Bariloche, dependiendo de la temporada.

En un contexto económico todavía complejo para el sector gastronómico, Ferrari se muestra cauteloso pero optimista. "No sé si hay algún aspecto de la realidad económica que nos haya beneficiado. Quizás la estabilidad de la inflación nos permitió mantener algunos precios", expresó Ferrari.

Rudolf llega a Buenos Aires con la misión de trasladar la calidez patagónica al corazón urbano, ofreciendo comidas, pastelería, cafetería y heladería en un formato que ya conquistó a los visitantes de Bariloche. Ahora, el desafío será seducir al exigente paladar porteño. (ANB)

 
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