Reforma laboral
No habrá paro: La CGT movilizará contra la reforma laboral el 18 de diciembre
El Gobierno de Javier Milei envió este jueves al Senado un proyecto de reforma laboral que propone cambios profundos en la legislación del trabajo vigente desde 1976. La iniciativa, que el Ejecutivo pretende aprobar antes del 30 de diciembre en sesiones extraordinarias, generó una inmediata reacción de rechazo en el movimiento obrero y diversos sectores de la sociedad.
La Confederación General del Trabajo respondió con una convocatoria unánime de su consejo directivo a una marcha para el próximo jueves 18 de diciembre en Plaza de Mayo. La movilización promete ser multitudinaria, ya que además de los numerosos gremios que integran la CGT, se sumarán sindicatos como la Asociación de Trabajadores del Estado, dirigentes de izquierda, movimientos sociales y funcionarios del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
El proyecto introduce sistemas más flexibles de contratación y modifica sustancialmente el régimen indemnizatorio. Una de las reformas más cuestionadas establece que las indemnizaciones por despido ya no incluirán en su cálculo el aguinaldo, las vacaciones, los premios ni otros beneficios que no sean de pago mensual, lo que resultará en montos significativamente más bajos que los actuales. Además, los juicios laborales podrán pagarse en hasta 12 cuotas mensuales y sus actualizaciones se limitarán a la inflación más un 3% anual.
La iniciativa crea el Fondo de Asistencia Laboral, un mecanismo optativo por el cual los empleadores aportarían el 3% del salario de sus trabajadores a una cuenta de inversiones destinada a indemnizaciones. Este porcentaje se compensaría con descuentos en el pago de cargas sociales, lo que impactaría directamente en el sistema de previsión social.
Entre las modificaciones más polémicas figura la flexibilización de las vacaciones. Los empleadores sólo estarían obligados a otorgar licencia en época de verano una vez cada tres años. También se incorpora un "banco de horas" que permite acumular horas extra trabajadas para compensarlas con días libres o jornadas reducidas, en lugar del pago obligatorio actual con un plus del 50% en días normales y del 100% en feriados y fines de semana.
El texto habilita la posibilidad de pagar sueldos en dólares y depositarlos en billeteras virtuales, y permite que empresas y sindicatos amplíen de mutuo acuerdo la jornada laboral hasta un máximo de 12 horas, cuando hoy el tope es de 8 horas.
La reforma también modifica la Ley de Asociaciones Sindicales y limita el derecho a huelga mediante una ampliación de los servicios considerados esenciales. Establece que las asambleas de personal y los congresos de delegados deben contar con autorización del empleador y no pueden afectar el normal desarrollo de la empresa, y que el trabajador no cobrará por ese tiempo. Tipifica como infracciones "muy graves" los bloqueos o tomas de fábricas y el afectar la libertad de trabajo de quienes no adhieran a un paro, aunque pospone la magnitud de las sanciones a reglamentaciones posteriores.
Además, el proyecto elimina la ultraactividad de los convenios colectivos, deroga contratos de trabajo especiales como los estatutos del periodista, del peluquero y del viajante de comercio, y habilita el otorgamiento de personería gremial a sindicatos de empresas cuando sus afiliados superen por al menos 6 meses a los del sindicato preexistente.
Las normas del nuevo régimen laboral no se aplicarán a empleados públicos nacionales, provinciales o municipales, personal de casas particulares, trabajadores agrarios, trabajadores independientes y prestadores de plataformas tecnológicas, lo que en la práctica los excluye de un régimen de protección laboral.
Según informaron desde la CGT, la central sindical seguirá conversando con gobernadores, diputados y senadores para convencerlos de no respaldar el proyecto.
El texto final de la iniciativa se conoció después de que Milei regresara de un viaje a Noruega, y los datos negativos que habían arrojado los sucesivos borradores que llegaron a los gremios se mantuvieron casi calcados en el proyecto definitivo.