2025-12-11

Solidaridad

“Pensé que no íbamos a pasar por esto otra vez”: Celeste volvió a ser derivada y su familia necesita ayuda

Celeste Petroff, una barilochense de 13 años, enfrenta una nueva etapa médica en Buenos Aires tras sobrevivir desde pequeña al Síndrome Urémico Hemolítico. Su mamá, Bárbara, hoy sola y lejos de casa, pide ayuda para sostener los tratamientos y encontrar un lugar donde vivir mientras esperan la derivación definitiva. La comunidad ya comenzó a organizar acciones solidarias para acompañarlas.

La historia de Celeste es la de una lucha que empezó demasiado temprano. A los pocos años de vida recibió un diagnóstico de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) que marcó su infancia con tratamientos, internaciones y controles.

Este año todo parecía llegar, por fin, a una etapa de cierre. Las últimas consultas abrían la puerta a un posible alta definitiva. Pero los nuevos estudios cambiaron el rumbo y las obligaron a quedarse en Buenos Aires de manera temporal, sin fecha precisa de regreso.

Su mamá, Bárbara Peralta, la acompaña desde siempre. Lo hace ahora también, con la fortaleza que da el amor y con el peso de la incertidumbre cuando la vida se desarma en un instante. “Mi vida dio un giro de 180 grados en un abrir y cerrar de ojos”, cuenta. “No es solo lo nefrológico: vemos pediatra, nefrología, cardiología, infectóloga, adolescencia, oculista, ahora dentista… todo esto son secuelas que le dejó el SUH. Su visión empeoró, necesita anteojos nuevos, tiene medicación todos los días y una dieta especial. Y además necesitamos conseguir un lugar cerca del hospital”.

La situación se volvió urgente. Sin alta médica y sin posibilidad de volver a Bariloche, madre e hija quedaron sostenidas únicamente por lo que llevan encima. “Somos nosotras dos, con dos mochilas y mudas de ropa. Estamos arrancando de cero, sin nada”, relata Bárbara. “Nos ofrecieron lugares, pero quedan lejos del hospital. Caminamos porque no tenemos plata para movernos. Y ahora nos dijeron que a Celeste le van a empezar un tratamiento nuevo que la va a acompañar al menos seis meses”.

Mientras procesan esa noticia, Celeste guarda silencio. “Fue un día muy difícil para ella. No me habla, pero sé que en el fondo entiende que todo es por su bienestar”, dice su mamá. “Por acá va a ser nuestra Navidad. Y en su carta le pidió a Papá Noel una sola cosa: volver a casa y bailar con sus profes”.

Cómo ayudar

Lo más urgente hoy es que Celeste y su mamá puedan acceder a un alquiler permanente para poder instalarse cerca del hospital y sostener los meses de tratamiento que quedan por delante. Encontraron un lugar disponible, pero necesitan $750.000 para ingresar este sábado.

Para colaborar, la comunidad de Bariloche ya se está movilizando. Se organiza una rifa solidaria para juntar fondos y, además, este domingo habrá un “Baritón Solidario” en el Gimnasio Municipal 4 del barrio Alborada, desde las 18 horas. Las entradas tienen un valor de $10.000 y habrá espectáculos en vivo y buffet.

No me imagino cómo vamos a sobrevivir tan lejos de casa, pero soy su mamá y me queda enfrentar lo que sea por la salud de mi hija”, dice Bárbara. “No tengo mucho más para decir. Solo esperamos que esto sea lo más llevadero posible y que las personas que puedan nos den una mano”.

Hoy Celeste está lejos físicamente, pero no emocionalmente. Bariloche siempre supo abrazar a los suyos en momentos difíciles. Esta vez, el abrazo tiene nombre, tiene historia y tiene urgencia. (ANB)

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