Viedma
Tres años de prisión en suspenso para un hombre que robó bienes de alto valor de un comerciante fallecido
Un hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso tras ser declarado responsable de dos robos cometidos en viviendas y un local comercial propiedad de Armando René Malpelli, comerciante fallecido en mayo de 2024. La resolución judicial consideró probado que Gregorio Brost ingresó por la fuerza a los inmuebles y sustrajo diversos bienes de alto valor, entre ellos un televisor, herramientas profesionales y un cuatriciclo Honda TRX 350. Parte de esos elementos fueron recuperados en su domicilio durante los allanamientos realizados en septiembre de ese mismo año.
Durante el juicio oral no estuvo en discusión la materialidad de los hechos, sino la valoración jurídica y la intención del acusado. Tanto la Fiscalía como la querella particular sostuvieron que Brost actuó con pleno conocimiento de la ajenidad de los bienes y mediante una maniobra planificada que incluyó el cambio de cerraduras, el ingreso forzado y, posteriormente, el intento de iniciar un trámite de herencia vacante ante Fiscalía de Estado. Ese trámite —promovido luego de que se radicara la denuncia— fue interpretado por ambas partes acusadoras como un refuerzo de la hipótesis delictiva.
Por su parte, la defensa argumentó la existencia de un error de tipo y aseguró que Brost desconocía la existencia de herederos y no actuó con dolo. Sin embargo, el análisis del tribunal descartó esa postura y concluyó que el acusado sabía que los bienes no le pertenecían.
La definición de la pena
El debate se llevó adelante ante un tribunal unipersonal, ya que la acusación original no superaba los tres años de prisión, lo que implicaba de antemano una eventual condena condicional dado que el imputado no tenía antecedentes.
En la etapa de cesura, la Fiscalía pidió dos años de prisión en suspenso, mientras que la querella modificó su planteo inicial y solicitó tres años y seis meses de prisión efectiva. Sin embargo, la sentencia remarcó que ese pedido excedía los límites establecidos en el requerimiento de elevación a juicio y en el auto de apertura, donde ambas partes acusadoras habían acordado un máximo de tres años. Además, subrayó que no surgieron elementos nuevos que justificaran el cambio, apelando a “preservar la buena fe y las buenas prácticas procesales”.
El juez finalmente impuso tres años de prisión en suspenso, una sanción más alta que la solicitada por la Fiscalía. En los fundamentos, señaló que el mínimo legal no podía aplicarse debido a la magnitud del perjuicio económico causado y el modo “artero” en que se cometieron los robos, algunos en horario nocturno. Como atenuantes, valoró la falta de antecedentes penales, el rol de sostén económico de Brost y el cuidado de su hija menor.
Rechazo al decomiso de la camioneta
La sentencia también rechazó el pedido de la querella para decomisar la camioneta del condenado y adjudicarla directamente a la víctima. El juez explicó que el proceso penal no prevé ese tipo de transferencia de bienes, aunque la parte interesada podrá reclamarlo por otras vías judiciales. (ANB)