Viedma
Una docente sufrió un accidente en el patio escolar, la ART le negó la cirugía y ahora deberán indemnizarla
Una docente de Carmen de Patagones atravesó un extenso y doloroso camino administrativo y médico después de sufrir un accidente durante su jornada laboral, en el patio de la institución donde trabaja. El hecho ocurrió cuando un alumno que se encontraba en la tribuna perdió el equilibrio y cayó desde una altura de dos metros, impactando de lleno sobre ella.
El golpe afectó su columna cervical y, al intentar evitar su propia caída, la trabajadora apoyó bruscamente la mano derecha sobre una grada, lo que le provocó una lesión en la muñeca y molestias en el hombro. Tras recibir asistencia médica, los especialistas indicaron que era necesario realizar una cirugía. Sin embargo, la ART rechazó la intervención argumentando que no se trataba de una afección vinculada al accidente.
Aunque le otorgaron el alta, la docente continuó con dolores persistentes y decidió acudir a la Comisión Médica, que contradijo el criterio de la aseguradora y ordenó retomar el tratamiento. Aun así, la cobertura siguió siendo insuficiente. Finalmente, ante la falta de autorización, la trabajadora debió afrontar por su cuenta la cirugía que necesitaba.
Un proceso marcado por la desprotección
Durante todo ese período, la docente inició distintos trámites para que se reconociera la verdadera entidad de sus lesiones. La Comisión Médica inicialmente reconoció una limitación funcional en la muñeca, pero luego también constató la persistencia del dolor cervical. Paralelamente, el proceso tuvo un fuerte impacto emocional en la trabajadora: una pericia psiquiátrica determinó que desarrolló un trastorno adaptativo, producto tanto del accidente como de las dificultades para acceder a la atención adecuada.
Ante la falta de soluciones, decidió iniciar una demanda laboral.
La Justicia le dio la razón
Las pericias desarrolladas en el expediente fueron contundentes. Confirmaron que tanto el traumatismo cervical como la lesión de muñeca eran compatibles con el mecanismo del accidente. En particular, se comprobó que la muñeca sufrió una lesión que derivó en una necrosis ósea, un cuadro grave que requiere cirugía y que debió ser cubierto por su obra social debido a la negativa de la aseguradora.
La Cámara del Trabajo finalmente reconoció una incapacidad del 15,55%, sumando las limitaciones físicas y la afectación emocional. El tribunal concluyó que, aunque la ART aceptó el siniestro desde el inicio, no brindó las prestaciones médicas obligatorias ni actuó conforme a la normativa vigente.
Por ese motivo, ordenó a la aseguradora pagarle a la docente una indemnización millonaria, en concepto de reparación integral. (ANB)