2025-11-02

Ciencia forense

¿Las nubes de los incendios forestales?

Más allá del fuego y el humo visible, los incendios forestales pueden dar origen a imponentes fenómenos meteorológicos poco conocidos: los piro-cúmulos y piro-cumulonimbos. Estas nubes, nacidas del calor extremo, pueden generar tormentas, ráfagas de viento violentas y hasta agravar la propagación del fuego.

En este nuevo artículo, les presentaré dos (2) fenómenos meteorológicos, que tal vez no conocías, ello son Pirocúmulos y Pirocumulonimbus las nubes de los Incendios Forestales.

Si el lector pensaba que los incendio forestales son una simple llama ardiendo sobre un conjunto de árboles esto no es asi, no es tan simple como se ve. Este profesional viene demostrando a través de los artículos anteriores, de la complejidad, las características y desarrollo técnico que se encuentran en la evolución y propagación de un incendio forestal.

CUMULUS FLAMMAGENITUS.

El nombre de «Flammagenitus» significa "generado por la llama" en latín. También se les conoce como pirocúmulos o nubes de fuego.

Estas nubes se originan por el rápido ascenso del aire caliente y la posterior condensación del vapor de agua. 

Imaginemos un Incendio Forestal, cuando la vegetación se quema se liberan grandes cantidades de calor. Esto hace que el aire de cerca del suelo se caliente, y suba rápidamente generando una fuerte corriente ascendente. El vacío que éste deja se llena rápidamente por aire frío generando así corrientes convectivas. El proceso se produce cuando el calor calienta el aire cercano a la superficie, provocando que suba rápidamente.

A medida que asciende, se enfría y el vapor de agua se condensa, formando nubes.

Los tipos de cúmulos pueden ser Flammagenitus, Cumulus Cogestus Flammagenitus (con mayor desarrollo vertical) o, si el desarrollo es muy grande, Cumulonimbus Flammagenitus (también llamado piroumilonimbus) que es un tipo de tormenta.

PELIGROS DE SU FORMACIÓN Y EFECTOS.

A medida que el aire caliente llega a capas superiores en la atmósfera, éste se enfría y se expande. Cuando la temperatura es suficientemente baja, el vapor de agua contenido en el aire comienza a condensar y va formando una nube por encima de la columna de humo.

Intensificación de los incendios, estas nubes pueden generar vientos fuertes y turbulencias que avivan las llamas y dificultan las labores de su extinción.

Este fenómeno sucede cuando las corrientes de aire caliente provenientes del incendio llegan a capas altas de la atmósfera donde la temperatura es baja, el aire se enfría y cae repentinamente hasta la superficie. Al llegar al suelo, el aire se dispersa violentamente, generando ráfagas de viento extremadamente fuertes de hasta 240km/h que pueden arrancar y romper varios árboles por la mitad, producir un comportamiento errático e imprevisible, entre otros fenómenos violentos que hacen más compleja la gestión y extinción del incendio, llegando a poner en peligro a los profesionales que están trabajando en ello. A su vez estas ráfagas de aire violentas hacen que el fuego arda con mayor intensidad ya que aportan oxígeno al proceso de combustión como también pueden transportar brasas o llamas más lejos y provocar incendios secundarios lejos del foco original.

En otros casos, también pueden ocurrir “tormentas secas” llamadas así debido a la ausencia de precipitación durante la tormenta. Las altas temperaturas alcanzadas durante el incendio hacen que la humedad relativa sea muy baja y la precipitación se evapore antes de llegar al suelo.

Por último, este profesional insta, que también es fundamental aumentar el conocimiento sobre este tipo de nubes, ya que actualmente todavía existen muchos interrogantes sobre su formación, desarrollo, comportamiento y evolución de estos fenómenos meteorológicos asociados a los Incendios Forestales. 

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