Evento imperdible
Tradición Sureña: veinte años de folklore se festejan con una gran peña
Veinte años de trayectoria no los cumple cualquiera. En Bariloche, Tradición Sureña cumple su segunda década y para celebrarlo, prepara una peña imperdible para el sábado 9 de agosto en Bomberos Voluntarios.
La cita comenzará a las 20 horas en el gimnasio Pedro Estremador. Las entradas anticipadas se pueden adquirir a 8 mil pesos, mientras que en puerta tendrán un valor de 10 mil pesos. Como en cada peña que organiza el ballet, habrá muchos músicos y artistas invitados y un exquisito bufete para disfrutar de una noche diferente en Bariloche.
Las entradas anticipadas pueden comprarse en el Polirubro Umalá ubicado en Onelli 1529 o por redes sociales. Se espera una velada más que especial, para los amantes del folklore y para quienes quieran adentrarse en este mundo.
El ballet está compuesto por unos 90 bailarines de distintas categorías. Foto: gentileza.
Tradición Sureña comenzó como un pequeño grupo de personas que compartía la pasión por el folklore, y hoy está conformado por más de 90 bailarines. Tiene cuatro categorías, a partir de los 4 años, hasta adultos y muchos éxitos en el haber.
“En estos 20 años, el ballet ha crecido mucho, no solo en cantidad de bailarines sino en la calidad. Los proyectos que nos fuimos poniendo en el camino, siempre fueron superadores”, indicó Nuria Fernández, una de las referentes de Tradición Sureña, en diálogo con ANB.
Compartir una pasión y mantenerla durante tantos años, no es tarea fácil. Menos, para los ballets o agrupaciones independientes, que trabajan constantemente a pulmón, por verdadero amor a lo que hacen. Pero todo esto se ve en los resultados, y en Tradición Sureña, lo saben.
La categoría infantil comienza con niños de 4 años. Foto: gentileza.
“Hay un trabajo muy fuerte del equipo de profesores, la comisión directiva y las familias, que le dan vida a este ballet y por eso perduró tantos años. Ya es como si fuera una institución. Hay niños que empezaron a bailar a los 4 o 5 y hoy tienen más de 20 y siguen en el ballet, y eso es muy fuerte”, remarcó.
Ya no es un ballet más, sino que se formó una familia, un grupo con un fuerte sentido de pertenencia y eso es lo que más satisfacción le genera a quienes están desde los inicios de este proyecto que hoy ya es referencia local. “Eso es un logro muy grande, que la gente lo sienta como una familia, que quieran quedarse”, sostuvo Nuria.
Este año, después de mucho esfuerzo, lograron tener un espacio propio en el que ensayar. Como objetivos a corto plazo, el ballet quiere cambiar el piso del lugar “y convertirlo en una verdadera sala de ensayo, ya que por ahora es un salón, pero es propio y eso refuerza el sentido de pertenencia”, señaló Nuria y agregó que “durante muchos años, cada categoría ensayaba en un lugar distinto. El tener el mismo espacio, nos hace sentir más cerca. En nuestro lugarcito se potencia todo”.
A lo largo de los años, el grupo se consolidó y esto se vio reflejado en los logros conseguidos. “En el último año, tuvimos varios objetivos cumplidos que nos alegraron mucho”, contó y detalló que “por ejemplo, el cuarteto de malambo mayor el año pasado sacó mención especial en el Festival Nacional de Malambo, que es muy importante, muy difícil llegar y ser premiado”.
Este año estrenaron Sombras de la Patagonia, una impactante y conmovedora obra. Foto: gentileza.
Además, las integrantes del cuarteto de malambo femenino se coronaron como campeonas provinciales, y “la categoría mayor sacó algunos premios en el Festival de la Sierra, que es otro evento muy grande”, detalló.
Este año, estrenaron una obra llamada Sombras de la Patagonia, que aborda la llamada “Campaña del Desierto”, un trabajo con mucho esfuerzo y dedicación detrás, que ya lleva cuatro exitosas funciones en Bariloche y Dina Huapi e incluso la presentaron en San Martín de los Andes. Una cruda historia del encuentro de culturas, narrada a través de la danza. El objetivo, ahora, es llevarla a otros escenarios.
“Es para destacar la persistencia y constancia de los integrantes, de las familias que acompañan siempre, porque si bien estamos hace años en un “buen momento”, hubo muchos otros malos en las que la remamos muchísimo y gracias a ellos seguimos acá”, destacó Nuria.
Con toda esta historia y este camino recorrido, la peña del 9 de agosto promete y mucho. Una noche para conocer el trabajo y la excelencia de uno de los ballets barilochenses. (ANB)