2025-05-25

Seguridad vial

La seguridad y las emociones a la hora de manejar

El estrés, la ira y la ansiedad suelen ser emociones cotidianas para los conductores. El análisis y aporte de Néstor Vidal para reforzar la seguridad vial.

En la conducción actual, las emociones pueden afectar significativamente la seguridad vial. El estrés, la ira, la ansiedad y otros sentimientos pueden llevar a decisiones impulsivas, conducción agresiva y una disminución en la concentración. Gestionar las emociones durante la conducción, como identificar, aceptar y anticipar las consecuencias de los sentimientos, es crucial para una conducción segura. 

El impacto de las emociones en el manejo:

  • Reducción de la atención y la concentración:

Las emociones pueden distraer al conductor, dificultando la percepción de peligros y la respuesta oportuna ante situaciones de riesgo. 

  • Mayor riesgo de accidentes:

La ira, por ejemplo, puede llevar a la conducción agresiva, aumentando la probabilidad de colisiones y otros incidentes. 

  • Decisiones impulsivas:

El estrés y la ansiedad pueden llevar a decisiones rápidas y erróneas, poniendo en peligro al conductor y a otros usuarios de la vía. 

Cómo gestionar las emociones en la conducción:

  • Conciencia emocional:

Identificar las emociones que se experimentan antes y durante la conducción es el primer paso para gestionarlas. 

  • Aceptación:

Reconocer y aceptar los sentimientos, sin juzgarlos, es fundamental para tomar medidas para controlarlos. 

  • Gestión del estrés:

La práctica de técnicas de relajación, como la respiración profunda, puede ayudar a reducir la tensión antes y durante la conducción vehicular. 

  • Evitar distracciones:

Apagar el teléfono, evitar discusiones y mantener la concentración en la vía son medidas importantes para reducir el riesgo de accidentes. 

  • Conducción relajada:

Adoptar una actitud relajada y anticipar posibles problemas puede ayudar a evitar situaciones de estrés y a conducir de manera más segura. 

El papel de la inteligencia emocional en la conducción:

La inteligencia emocional, la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás, es esencial para una conducción segura y responsable. 

Algunos ejemplos de cómo las emociones pueden afectar la conducción:

  • Ira:

Un conductor iracundo puede acelerar bruscamente, no respetar las normas del tránsito y tener una conducción agresiva, aumentando el riesgo de accidentes. 

  • Ansiedad:

Un conductor ansioso puede tener reacciones más lentas, ser más indeciso y tener mayor dificultad para tomar decisiones en situaciones de riesgo. 

  • Miedo:

El miedo puede llevar a una conducción nerviosa y a una disminución de la confianza en el vehículo y en las propias habilidades de manejo. 

En definitiva, la gestión de las emociones es un factor clave para la seguridad vial. Al comprender el impacto de las emociones en la conducción y tomar medidas para gestionarlas, se puede contribuir a una conducción más segura y responsable para todos. 

Néstor VIDAL.

Este profesional es integrante de –CIFTT (Centro de Investigación Forense y Tecnología del Tránsito) – en Alianza con SCI – (Servicios Criminalísticos Inteligencia Colombia), miembro suscripto al programa del Instituto Nacional de Justicia (NIJ) de la Agencia de Investigación Científica Forense, Evaluación y Tecnología del Departamento de Justicia de los Estados Unidos – (999-N. Capitol St., NE, Washington, DC 20531). –

 

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