Debate
Celulares en las escuelas, ¿si o no?
Comenzó un nuevo ciclo lectivo y lo hizo con modificaciones, al menos en algunos establecimientos educativos, en lo que al uso de teléfonos celulares se refiere. Con el paso del tiempo, los dispositivos móviles se volvieron parte de la rutina, incluso en las escuelas, pero este año, algunas escuelas definieron implementar cambios.
El panorama y las definiciones difieren según las escuelas, aunque en la mayoría de los colegios privados, se estableció prohibir el uso de los celulares durante el horario de clases, desde el ingreso hasta la salida.
Por otro lado, en el ámbito público, no hay una nueva reglamentación al respecto, al menos, desde el Ministerio de Educación, desde donde consideraron que pueden ser una herramienta de estudio.
A pesar de esto, desde la cartera pública no descartaron que cada escuela pueda establecer normativas de acuerdo a su propio código de convivencia y a la situación que atraviesen con el grupo estudiantil.
En la escuela Amuyén, una institución de gestión social, dependiente de la Supervisión de establecimientos privados, se definió no permitir el uso de teléfonos celulares en el aula, ya en 2024, aunque, en los recreos, los estudiantes pueden hacer uso de los mismos.
“Desconectar para conectarse”, es el lema que establecieron en el colegio San Esteban, por ejemplo, donde desde este año, se dispuso que los estudiantes de todos los niveles no puedan utilizar más el celular.
“Cuando los chicos entran, dejan el celular en una cajita y lo retiran al salir”, señalaron desde el colegio.
Situación similar ocurre en el colegio San Patricio, donde comenzaron en 2024 con charlas, encuentros y pruebas para que el desapego al celular sea más llevadero para los alumnos del nivel medio.
“No hay una disposición que haya llegado desde Supervisión”, relató Mariana Domecq, directora del establecimiento, en diálogo con ANB. De todos modos, detalló que “el año pasado comenzamos con un plan de uso responsable de celulares en la comunidad”.
La necesidad de modificar el uso de los teléfonos no solo fue reflejada en el ámbito escolar, sino también dentro de los núcleos familiares, donde se notaba la falta de interacción de los adolescentes debido al tiempo que destinaban a la pantalla.
“Hubo apoyo por parte de las familias, pudieron encontrar espacios de juego y compartir otras cosas”, sostuvo Domecq y agregó que “hicimos algunas encuestas para saber qué horas destinaban los chicos fuera de la escuela y hasta a ellos mismos les llamó la atención el número”.
Luego del trabajo de adaptación, este ciclo lectivo inició sin celulares en las escuelas privadas. Los estudiantes lo dejan en una caja organizadora durante toda la jornada escolar y lo retiran recién cuando salen del establecimiento.
“Es una forma de enseñarles a gestionar su aburrimiento, a fomentar los vínculos, las relaciones interpersonales. Creemos que repercute en su rendimiento, sus relaciones”, consideró la directiva y remarcó que “es lindo verlos jugar, charlar, mirarse a los ojos”.
ANB intentó dialogar en reiteradas ocasiones con referentes del Ministerio de Educación para conocer su postura en torno al tema, pero no hubo respuestas al respecto.
Pese a la imposibilidad de dialogar con funcionarios del gobierno provincial, días atrás se confirmó que en las escuelas públicas no se prohibió el uso del teléfono celular, por considerarlo una herramienta de estudio más.
De todas maneras, el uso de los teléfonos en el aula es parte de la decisión interna de cada escuela, ya que hay algunos establecimientos en los que no se permite utilizarlo durante clases, pero sí en los recreos y tiempos libres.
El año pasado, cuando el uso de los teléfonos en escuelas se debatió en la Legislatura, el gobernador Alberto Weretilneck se refirió a esto y argumentó: “A quién se le ocurre seguir enseñando hoy con pizarrón y tiza, cuando todos los jóvenes se vinculan a través de la tecnología".
"¿Por qué prohibir un teléfono celular? Si nuestra vida gira en torno a la tecnología, hay que aprovecharla, generar sinergia y utilizar ese aparato para que, en lugar de hacer apuestas, los jóvenes comprendan que el teléfono puede tener una utilidad interesante e importante”, inquirió en ese entonces el mandatario provincial. (ANB)