Educación
La escuela 311 volvió a tener gas
El viernes pasado, en horas de la tarde, luego de las diversas reparaciones y pruebas de hermeticidad, Camuzzi reconectó el medidor y la escuela 311 de San Francisco III volvió a tener gas natural. Personal de mantenimiento del Consejo Escolar trabajará en tareas de limpieza, desmalezamiento y otras obras para optimizar el edificio de cara al inicio de clases, estipulado para el día 5 de marzo.
La preocupación y angustia de la comunidad educativa comenzó a incrementarse a partir de la primera semana de febrero, cuando, por incumplimiento de los requisitos solicitados por una inspección realizada en 2021, la empresa prestadora retiró el medidor de gas.
El paso previo al corte del servicio fue el año pasado, cuando se detectó pérdidas en 4 calefactores, por lo que se procedió a clausurar dos aulas.
Sin embargo, el deterioro edilicio de la 311 no se limita a las irregularidades en la conexión de gas. La limpieza del tanque de agua, la colocación del cerco perimetral y la reparación de la antigua cocina que no cuenta con válvula de seguridad son algunos de los tantos factores que aguardan intervención.
El día jueves 27, autoridades de la Delegación de Educación Zona Andina se hicieron presentes en la escuela y dialogaron con padres y docentes de la institución. Tras escuchar las demandas de la comunidad educativa, que datan de muchos años, el delegado Santiago Velázquez se comprometió a darle suma prioridad para brindar una pronta solución para antes del inicio de clases.
Patricia Campos, ministra de Educación de Río Negro, ya había anticipado días atrás que la escuela ubicada en la intersección de Costa Rica y México comenzaría el ciclo lectivo en tiempo y forma, y que si no contaban con el servicio de gas natural, se buscaría una manera de garantizar el refrigerio de los estudiantes.
La habilitación del medidor significa un paso fundamental para que se logre concretar el inicio de clases en el antiguo edificio. Durante febrero, los padres y docentes de la escuela hicieron visible la crítica situación edilicia mediante un abrazo simbólico que despertó la solidaridad de los vecinos del barrio y de ex estudiantes.