Testimonios
Se cumplen seis días sin agua en algunos barrios de Bariloche
La situación que padecen numerosos barrios de Bariloche ante la falta de agua es desesperante. El último parte informativo de Aguas Rionegrinas indicó que la reparación del acueducto ha finalizado con éxito y el suministro de agua está siendo restablecido gradualmente. La empresa aseguró que ya se registra la llegada del recurso en algunos sectores de los barrios 400 Viviendas,Malvinas, Quimey Hue, Omega y zonas aledañas. Aunque la presión aún es baja, el sistema continúa estabilizándose lentamente.
Sin embargo, algunos referentes barriales y vecinos del sur de la ciudad indicaron a este medio que el panorama que informó la empresa no se condice con la realidad.
ANB dialogó con Jessica Dadomo, presidenta de la Junta Vecinal del barrio Nuestras Malvinas, quien se mostró muy indignada por la falta de agua en su barrio. “Me siento violentada por Aguas Rionegrinas, parece que nos toman el pelo. Acá tenemos a más de 10 mil personas sin agua. Venimos pidiendo ayuda a las autoridades desde el domingo, pero los que respondieron más rápido fueron el SPLIF, tuvieron un gesto muy bueno. Hoy es el sexto día sin agua. Es un desastre, la gente no tiene para higienizarse”, expresó Dadomo.
La angustia de los vecinos se expresó en las calles. Ayer, en horas de la tarde, un grupo de residentes de los barrios del sur se manifestaron a la vera de la ruta 40 con carteles y botellas vacías, reclamando una pronta solución a un problema que lleva casi una semana.
La referente de la Junta Vecinal Nuestras Malvinas comentó que desde el lunes las autoridades de la empresa Aguas Rionegrinas le habrían afirmado que ese mismo día se reestablecería el servicio en su barrio; sin embargo, ya se cumplieron seis días sin suministro en El Alto.
“Queremos agradecer a la gente del SPLIF que desde el primer momento que los convocamos vinieron a ayudar, a repartir agua. La gente, desesperada, acudió a buscar en ollas y bidones. Hay mucha gente con enfermedades terminales, muchos niños en el barrio. Estamos desahuciados, no sabemos qué hacer. ¿Sabés la desesperación que se siente cuando abrís el grifo y las cañerías ni siquiera hacen ruido y ni una gota de agua sale?”, dijo la vecina a este medio.
Ayer por la mañana, ARSA informó que alrededor de las 2 de la mañana del miércoles, se comenzó a inyectar agua de manera gradual a la red y que, horas después, se completaron las tareas de ajuste en un operativo que demandó precisión, coordinación y, sobre todo, un compromiso excepcional de nuestro equipo.
La fuga en el acueducto de calle Puyehue que dejó sin servicio a una veintena de barrios fue de importantes dimensiones: de PRFV de 450 mm de diámetro, por lo que la presión impidió el trabajo inmediato. (ANB)