Los Manzanos
“Los incendios en la cordillera, se apagan con la llegada del otoño”
El incendio, que comenzó el 25 de diciembre en el lago Los Manzanos y ya lleva arrasadas más de 4 mil hectáreas, demanda un intenso trabajo por parte de brigadistas y profesionales expertos en el combate del fuego que abocan los esfuerzos a frenar las llamas. Si bien la lluvia de las últimas horas dio un pequeño respiro, no es suficiente para calmar la voracidad de este incendio.
Ariel Amtahuer es el director de Lucha Contra Incendios Forestales y Emergencias de Parques Nacionales y en diálogo con medios locales, recordó que en el incendio que tuvo en vilo a la población durante 2021 y 2022, las intensas lluvias de verano no fueron suficientes para aplacar el fuego.
En relación al siniestro actual, consideró que quedan largas semanas de trabajo por delante, a la espera que las condiciones climáticas de febrero traigan descenso de la temperatura y aumento de la humedad. De lo contrario, será el fin del verano el que marque el fin del incendio.
“La pendiente, la vegetación y la meteorología compleja, hacen disparar el incendio", expresó y aclaró que esto dificulta también operar con los medios aéreos”. Amtahuer se refirió a la posibilidad de que el fuego avance sobre el sector de Los Alerces o lago Roca, y consideró que “la mayor probabilidad de que se propague, es que baje por la pendiente y se meta al valle del Manso Medio, y allí existe la probabilidad de que el viento lo haga avanzar”.
El avión Boeing 737 comenzó a operar este martes mediodía. Foto: Marcelo Martínez.
De todas maneras, remarcó que “tenemos gente muy experta, que trabaja en incendios en la Patagonia desde hace muchos años” y aclaró que los incendios en la Patagonia norte siempre serán complejos debido al terreno, la vegetación y las condiciones climáticas.
“Esta semana que va a bajar la temperatura, nos sirve para darnos una oportunidad de combate” y aclaró que “los incendios en la cordillera, se apagan con la llegada del otoño, el descenso de temperatura, el aumento de la humedad relativa y la estabilidad de los vientos”.
“Desde lo climático, no se terminó de acentuar ni el fenómeno de La Niña ni El Niño", explicó y agregó que "suele ocurrir cuando se acentúa La Niña, que hay un corte en lo que es la temporada de alto riesgo”. En este sentido, añadió que desde el Servicio Meteorológico señalaron que se vislumbra la posibilidad de que febrero llegue con precipitaciones. “Si eso se da, puede ser el corte para la propagación de este incendio. Si no se da, vamos a tener todo febrero de trabajo”.
Sobre el trabajo que realizan, Amtahuer señaló que a diario hacen sobrevuelos para determinar cómo avanza el incendio y qué comportamiento presenta el fuego, para poder tener precisión sobre hacia dónde avanzarán las llamas.
Los medios aéreos dan apoyo al trabajo en tierra que realizan los brigadistas Foto: Marcelo Martínez.
Esto fue lo que permitió conocer de forma previa el avance hacia el sector del lago Roca, por lo que elaboraron un plan de contingencia y trabajos con pobladores para evitar confusiones y desinformaciones. “El viento avanza hacia otra dirección, por lo que ya naturalmente lago Roca tiene una ventaja”, indicó.
Este plan de contingencias implicó la reunión con Bomberos Voluntarios de toda la región. “Luego, vinimos con los bomberos e hicieron un relevamiento de todas las estructuras que hay acá para determinar cuáles son las más defendibles y qué plan de acción realizar en caso de que ingrese el fuego”, manifestó.
Sobre las diferencias que presenta este incendio con el que comenzó en diciembre de 2021 y se extendió por más de dos meses, Amtahuer señaló que en esta ocasión, incluso, la accesibilidad es más compleja. “Las montañas son más quebradas, hay una vegetación muy cerrada, árboles de 40 o 50 metros”, agregó.
El incendio se da en una zona de pendiente y mucha vegetación. Foto: Marcelo Martínez.
Además, destacaron que “no hubo fisuras institucionales”, recordando las peleas por jurisdicción que hubo en el incendio anterior, que demoraron el trabajo y el ataque del fuego, mientras los pobladores estaban en vilo por el avance de las llamas.
Por el momento, hay más de 90 brigadistas combatiendo el incendio por tierra, entre los trabajadores de Parques Nacionales y del SPLIF. A esto se suma el trabajo de los medios aéreos y del resto de personas que son parte de la logística y la operatividad de cada día. (ANB)