Relatos
Cómo viven el incendio los pobladores de la zona
El incendio que comenzó en el lago Los Manzanos, en cercanías al lago Martin, lleva tres semanas activo y demanda el intenso trabajo de brigadistas y distintas instituciones, pero además, los pobladores también ponen su parte en esta tarea de prevención y seguimiento del comportamiento del fuego.
Elena Almuna tiene a su cargo hace más de 15 años una pequeña y acogedora casa de té ubicada justo en el inicio del sendero que lleva a la cascada Los Alerces, un imponente salto de agua que cautiva a quienes llegan al lugar. Su abuela vivió allí más de siete décadas, y junto a sus primos, tiene recuerdos de una infancia en este lugar.
La mujer señaló que “estamos angustiados, obviamente porque es un incendio grande, pero estamos tranquilos, trabajamos mucho en la prevención y estamos informados constantemente”.
Como parte de las tareas de prevención, realizaron una limpieza del terreno, sacaron algunos arbustos que podían complicar el ingreso y además, también reacondicionaron el lugar donde elabora tortas, alfajores y otros productos para ofrecer a los visitantes.
Sobre esto, señaló que “estamos siendo guiados por personal de Parques que nos indican lo que tenemos que hacer, sacar los árboles que están cerca de las casas, limpiar, sacar los residuos que se puedan llegar a quemar, ordenar, organizarnos”.
“Como verán, no tenemos nada aquí, el cielo está limpio. El fuego sigue detrás del cerro Martin por ahora, pero estamos trabajando, moviéndonos todo el tiempo”, remarcó la mujer.
Elena Almuna tiene a su cargo la casa de té ubicada en el ingreso a la cascada Los Alerces. Foto: Marcelo Martínez.
El turismo no ha cesado en los últimos días, si bien el camino permaneció cerrado 48 horas, fue para reacondicionar el estado del acceso que conduce desde el desvío de la ruta 40 hasta la cascada.
“Tenemos que convivir con lo que nos toca, porque estamos rodeados de naturaleza, pero por el momento, estamos abiertos y recibimos a los turistas que, muchas veces, no están enterados del incendio y además aquí no se ve ni humo”, manifestó.
Por otro lado, Javier Mesas trabaja en una hostería del lugar y si bien pasa buena parte de sus días allí, aclara que su vivienda está en Bariloche. “Mi hermano sí vive permanentemente acá, mis tíos igual”, relató en diálogo con ANB. Sobre las tareas que llevaron adelante estos días, aclaró que “podamos árboles, sacamos lo que podía ser material combustible de alrededor del edificio”.
La familia Torres, trabajando en el despeje de caminos. Foto: Gentileza.
El hombre contó que si bien en su lugar de trabajo cuentan con motobomba y equipamiento para actuar ante una emergencia, la situación quizás es distinta para otros pobladores, aunque aclaró “el fuego no está cerca, hubo un momento de mucha confusión y susto, hubo gente que entró en pánico, pero ahora con esta lluvia, menos todavía”.
Mesas destacó que los pobladores están informados sobre el estado del fuego y si bien consideró que no hay riesgo cercano, dijo que hubo pobladores que incluso arriaron sus vacas hacia otro lugar por temor al avance de las llamas por sobre este sector.
Germán Torres, integrante de otra de las familias de la zona, indicó a ANB que "ayer estuvimos abriendo y ensanchando la picada que está atrás de Gendarmería hasta la segunda cascada de Los Alerces". (ANB)