Menos consumo
Cayó un 8,8% el consumo de yerba mate
El consumo interno de yerba mate cayó 8,8% interanual en los primeros nueve meses del año. La compra del producto de necesidad básica alcanzó el nivel más bajo de los últimos nueve años.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que reúne datos de distintos organismos, el consumo de yerba mate pasó de 212 mil toneladas entre enero y septiembre de 2023 a 193,4 mil toneladas en el mismo período de este año.
Asimismo, las exportaciones, en el acumulado de enero a septiembre, disminuyeron 16,4% en comparación con el promedio 2020-2023 y decrecieron 16,4% en términos interanuales.
Según el Instituto Nacional de Yerba Mate (YNYM), los mercados que explican la merma de las exportaciones son la Unión Europea y ciertos países de Asia, que en los últimos años habían cobrado mayor importancia en las compras.
La reducción del consumo interno y de las exportaciones a la par de un registro de avance de cosecha más importante que el de los últimos cuatro años se traduce en un importante aumento de stocks en establecimientos secaderos.
“El perjuicio para los productores es evidente: la materia prima ingresa a un costo promedio de 1,2 dólares por kilo que, al valor oficial más el impuesto PAÍS, alcanza aproximadamente $1.296. En cambio, la yerba canchada, que en abril de 2024 se compraba en secaderos a $1.406, se está reponiendo a precios más bajos”, indicaron desde el directorio del Centro de Economía Política Argentina.
En el primer semestre del año, el precio de la yerba mate sufrió un aumento del 35% tras la desregulación en el sector. Desde 2002 y hasta marzo de este año, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) era el encargado de fijar los valores de referencia. Durante la primera etapa de producción, el organismo negociaba y establecía los precios mínimos que garantizaban a los productores cubrir sus gastos y obtener un margen de ganancia.
A raíz de la desregulación en abril, las industrias que se encuentran en las “fases intermedias” de la cadena de producción deben pagar un valor más alto para comprar la materia prima, lo que implicó “un aumento de precios en los paquetes de yerba que están a la venta en los supermercados”. (ANB)