Entrevista
A 10 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa
Por Nahuel Céspedes
Se cumplen 10 años desde la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en México, pertenecientes a la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, quienes estaban preparándose con camiones para viajar hasta la Ciudad de México y marchar el 2 de octubre, aniversario de la matanza de Tlatelolco en 1968.
Ante las repercusiones del caso a nivel mundial, familiares de los estudiantes solicitaron la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense, una prestigiosa institución científica, que aplica metodologías y técnicas de diferentes ramas de las ciencias forenses para la investigación, búsqueda, recuperación, determinación de causa de muerte, identificación y restitución de personas desaparecidas.
ANB dialogó con Mercedes Doretti, antropóloga forense, miembro fundadora de la EAAF sobre el trabajo puntual que realizaron en el caso de Ayotzinapa los científicos argentinos. “El rol del Equipo Argentino de Antropología Forense en este caso es el de peritos de las familias. Desde el 2014 acompañamos a las familias en las distintas investigaciones que se realizaron hasta la fecha. Nuestro rol ha sido el de una voz técnica, independiente, forense, dando a conocer nuestras hipótesis y opiniones a la comunidad”.
Las diversas investigaciones pudieron indentificar a 3 de los 43 cuerpos desde su desaparición en 2014. Foto: EAAF.
“Durante estos años se ha podido realizar la identificación de 3 de los 43 estudiantes. Uno de ellos en el 2014, y posteriormente, bajo la gestión del fiscal Omar Trejo, se produjo la identificación de los otros dos estudiantes” señaló Doretti.
La investigación de la causa ocurrida en la noche de Iguala entre el 26 y 27 de septiembre de 2014 en la que desaparecieron 43 estudiantes, 6 personas asesinadas y 40 heridos en un tiroteo, curiosamente sigue envuelta en un misterio. Si bien la causa tuvo una serie de avances importantes con el fiscal Trejo, no se pudo determinar lo que ocurrió con los jóvenes de Ayotzinapa.
En 2022, Omar Trejo, el fiscal a cargo de la investigación, renunció bajo la argumentación de que habría “diferencias en los procedimientos para aprobar las órdenes de aprehensión del caso Ayotzinapa”. El presidente en aquel momento, Andrés Manuel López Obrador acusó a Trejo de omitir información sobre el caso y de no haber actuado contra los presuntos responsables.
“La renuncia del fiscal por presuntas presiones e intromisiones en el caso generó una demora en la investigación. Algo parecido sucedió con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que también decidió retirarse de la investigación el año pasado por toparse con una serie de trabas que ya no podían superar para lograr un avance. Un avance significativo es que el Gobierno reconoció que fue un crimen de Estado, pero lamentablemente, seguimos sin tener información sobre quienes son los responsables y definitivamente, de qué es lo que ha pasado con los estudiantes” destacó la investigadora.
Los miembros del EAAF resaltaron los avances logrados por la gestión del ex fiscal Trejo, que no solo indagó sobre los hechos sino también sobre el encubrimiento de lo sucedido por parte de las distintas agencias del Estado, tanto fuerzas de seguridad, el Ejército y las distintas instancias de la Justicia que participaron originalmente en la investigación.
En los últimos 18 años se registraron más de 115.000 desapariciones en México. Foto: Ilustrativa.
“En este caso lamentablemente, como en otros casos de violación a los Derechos Humanos, además del crimen está el tema del encubrimiento o el de tratar de fabricar una versión que no se ajusta a la verdad” dijo Mercedes Doretti.
“El encubrimiento específicamente en el caso de Ayotzinapa consistió en establecer lo que se llamó la verdad histórica, muy a comienzo de la causa en el año 2014, por parte del entonces Fiscal General de la República y de la Fiscalía General con el apoyo del ex presidente Peña Nieto sobre una narración de los hechos que establecía que los estudiantes habían sido asesinados por una combinación de policías y Guerreros Unidos, un grupo de crimen organizado de esa zona del estado de Guerrero. La versión sostenía que los cuerpos habían sido incinerados y arrojados al basurero de Cocula, y las cenizas habían sido esparcidas en el Río San Juan” señaló.
“Esta versión de los hechos no se condice con las distintas investigaciones que realizamos, tanto el Equipo Argentino de Antropología Forense como las otras independientes y con la más profunda y exhaustiva que la realizó el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que fue enviado al país por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para investigar específicamente lo sucedido en Ayotzinapa”.
A lo largo de estos diez años, el Equipo Argentino de Antropología Forense mantuvo un trabajo meticuloso para separar los elementos de la realidad, con falsas pruebas sembradas con la intención de desviar el curso para la reconstrucción de lo sucedido. Elementos que no tienen sustento en la evidencia y que responden a un claro encubrimiento.
Esta semana se publicó una investigación periodística elaborada por el grupo Quinto Elemento Lab y ¿Adonde van los desaparecidos? que reveló datos sobre las desapariciones en México. Las cifras son alarmantes.
Desde el año 2006 se registraron 115.000 personas desaparecidas y 72.000 cuerpos sin identificar. En ese sentido, el 44% de los casos habrían sucedido en el periodo del actual presidente entre 2019 y 2023. En la administración de Peña Nieto se reportaron el 27% de los casos y en el periodo de la presidencia de Felipe Calderón se produjeron 16.931 desapariciones, un poco más del 10% del total.
“Desde el año 2006 hasta la fecha, la situación en materia de Derechos Humanos en México es muy grave y cada vez empeora” añadió la investigadora argentina. (ANB)