Emergencia hídrica
Vecinos del barrio Jockey Club exigen asistencia por falta del suministro de agua potable
Si bien, para muchos barilochenses, la llegada del verano implica diversión y disfrute al aire libre, para quienes viven en barrios donde no existe la red de agua potable los días de calor se transforman en una tortura.
Esto es lo que sucede en el barrio Jockey Club, donde, hace más de un mes, vecinos y vecinas se encuentran sin el suministro de agua potable. “A pesar de ser un barrio residencial, el Jockey Club no cuenta con una red de agua propia, sino que depende de una red compartida, antigua y deteriorada, que no alcanza para abastecer a todos los vecinos, especialmente a quienes se encuentran en terrenos más elevados o más alejados de las cisternas barriales” sostienen en un comunicado.
Hoy en día el barrio está compuesto por más de 70 viviendas. Cada día, los residentes deben trasladarse al lago Moreno o al arroyo Casa de Piedra con bidones para cargar agua ya de por sí contaminada para poder cocinar y ducharse. Pero, además, deben comprar bidones de agua mineral para el consumo, lo que implica un gasto diario que resulta insostenible a largo plazo.
En diálogo con ANB, Elin Gallo, vecina del barrio contó que hace 35 años vive en el lugar y que siempre pasó lo mismo, salvo que ahora el barrio creció más y se le añadieron nuevos barrios. “Lo que sucede es que tenemos una toma al arroyo Casa de Piedra que nos brinda agua al barrio, sin embargo, a esa misma toma se incorporaron barrio Lago Moreno y, a través de algunas pinchaduras, Nueva Jamaica”.
Tres veces a la semana, reciben lo que se llama “cortes solidarios”, es decir que un camión cisterna cierra las llaves de agua para que cada barrio disponga del servicio y no se queden sin agua. “Si bien, con el pasar de los años, algunos vecinos pudieron hacer perforaciones y hoy son quienes comparten agua desde sus pozos, la realidad es que hacer una obra de esa magnitud hoy en día cuesta más de un millón de pesos”, aseguró Elin.
Pero, “quienes no tienen esa suerte, todos los días deben ir al lago o al arroyo a cargar agua y eso es agotador y riesgoso para la salud porque estamos consumiendo agua contaminada. Durante el invierno esto no sucede porque la gente no consume tanta agua, pero cuando llega el verano y se comienzan con los riegos, el problema se hace evidente”, remarcó.
Hace una semana, algunos vecinos se reunieron con el equipo de Walter Cortés con el objetivo de dar a conocer el problema por el que atraviesan, “pero hablaron de un proyecto para conectarnos con el lago Moreno y eso implica una obra de años y nosotros necesitamos una solución ahora”, asintió.
Los vecinos afirman que una de las soluciones a corto plazo es poder hacer una toma más arriba del arroyo Casa de Piedra para conectarse a una antigua red que se empezó a construir hace muchos años pero que nunca se terminó. “Faltan 100 metros de caño y hacer el hormigón para que pueda funcionar y así abastecer a nuestro barrio que es el que está más arriba y es el último”.
Y agregó, “necesitamos que nos ayuden a adquirir eso, que, hoy por hoy, estamos hablando de más de dos millones de pesos y no es fácil pedirle dinero a la gente, sobre todo en el momento de crisis económica que atraviesa el país”, expresó Elin.
Ante esta situación, la única respuesta al reclamo de los vecinos por parte de la Delegación municipal Lago Moreno es que cada quien debe solicitar de manera presencial en la delegación el suministro de agua, abonar exclusivamente mediante tarjeta de débito o crédito y luego esperar a que el camión pase por el domicilio particular a llenar los tanques.
Esto supone que cada una de las más de 300 personas afectadas por la falta de agua debe acercarse entre una y dos veces por semana a hacer un trámite a 3 kilómetros de su vivienda y abonar alrededor de $20 mil mensuales para garantizarse un suministro de agua mínimo, sujeto a la espera del camión para el llenado de su cisterna en cada ocasión.
“Los gobernantes no sólo desoyen el reclamo, sino que apoyan y otorgan factibilidad a loteos comerciales y hoteleros y a megaproyectos de urbanización que requieren grandes obras para la obtención de los servicios de agua potable y cloacas, por ejemplo”, aseguraron.
Bariloche es una de las ciudades más importantes y visitadas del país a nivel mundial. Sin embargo y aún en 2023, no cuenta con obras cloacales y red de agua potable y gas en muchos barrios, lo que hace que se susciten estos problemas continuamente y perjudiquen a los residentes.
En este contexto, vecinas y vecinos en emergencia hídrica se están organizando para exigir que se cumplimente la provisión de agua mediante camiones cisternas y que se avance de manera urgente con las obras necesarias para garantizar y sostener el servicio público domiciliario en el barrio Jockey Club de la ciudad. (ANB)