Contención
Río Negro cuenta con 55 familias solidarias
Si bien hace dos años, una ley provincial oficializó el programa de Familias Solidarias como tal, la iniciativa surgió mucho antes, al menos, hace unos 15 años, cuando Río Negro buscó una manera de evitar la institucionalización directa de niños, niñas y adolescentes que no podían permanecer en el núcleo familiar.
“Antes éramos parte de los programas de fortalecimiento familiar, pero desde que se aprobó la ley, nos conformamos como un programa”, indicó a ANB Luciana Alvez, coordinadora de Familias Solidarias a nivel provincial.
La ley, de alguna manera, también les brinda más autonomía. Ahora por ejemplo, aquellas familias que reciban a un menor de edad para contenerlo y brindarle un hogar por un período determinado, reciben una tarjeta con un monto determinado de dinero, para ayudar a solventar la “crianza alternativa”, como dice Alvez.
“Esto se logró en mayo de 2022, así las familias reciben una ayuda, es una forma de acompañar la economía familiar, porque si bien hay cuestiones precisas de los niños o niñas, como, por ejemplo, la necesidad de tener juguetes, también hay cuestiones que abarcan al grupo conviviente, como la comida”, explicó la mujer.
El acogimiento familiar existe, seguramente, desde siempre, aunque con el tiempo se formalizó y en Río Negro, tomó este nombre. “La primera localidad en la que se implementó, fue en General Roca, aunque luego no continuó”, recordó la coordinadora y agregó que desde que ella comenzó en el área, en 2009, en Cipolletti ya existía.
“De a poco, se le empezó a dar cada vez más empuje y nos pudimos conformar como un equipo exclusivo para evaluar y convocar familias interesadas en formar parte”, recordó. Hace unos 7 años, se había establecido un grupo de trabajo destinado únicamente a esta iniciativa, y de alguna manera, fue el puntapié para incrementar la difusión.
Las familias solidarias, no son adoptivas y es uno de los aspectos en que más se hace hincapié, para evitar falsas esperanzas. “Lo que hacen es, por un tiempo, brindar una crianza alternativa”, sostuvo Alvez. Los niños, niñas o adolescentes que llegan a una familia solidaria, lo hacen después de que se haya presentado una situación problemática o de riesgo en su núcleo familiar y que no haya ningún referente ni nadie del entorno próximo, que pueda recibirlos durante un tiempo.
Uno de los objetivos principales que tiene el programa, es evitar la institucionalización de los chicos y chicas. En los casos en que se retira a un menor de su hogar, interviene la Justicia para determinar cómo seguirá su situación. En general, se intenta que permanezcan con algún familiar o allegado, mientras se intenta una revinculación con los progenitores o tutores.
Si no existe nadie que pueda hacerse cargo de los niños o niñas, aparecen las familias solidarias para evitar que lleguen a un hogar de menores. Si luego, la revinculación no es posible, se decide el estado de adoptabilidad.
Lamentablemente, y tal como sucede con la adopción, muchas familias o personas muestran interés únicamente por niños hasta los 7 u 8 años o bebés, mientras que lograr un hogar de acogida para adolescentes, es una tarea cada vez más difícil.
“Si bien el interés de la gente fluctúa, durante 2022 se dieron de alta entre 55 y 60 tarjetas para familias solidarias”, indicó Alvez. En los primeros meses de pandemia, el interés aumentó muchísimo, quizás también por el tiempo extra con el que contaba gran parte de la gente que tuvo que permanecer en sus hogares.
Cuáles son los requisitos para ser una familia solidaria
Aquellas personas que deseen ser parte del programa, tienen que cumplir con una serie de requisitos además de luego, pasar las instancias de entrevistas y evaluación del lugar y entorno en el que recibirían a un niño o niña de manera temporal.
Si bien la iniciativa se replica en algunas provincias, es necesario tener domicilio en Río Negro de forma excluyente, aunque con algunas flexibilidades, ya que por ejemplo, Cipolletti y Neuquén se encuentran divididos únicamente por un puente y en estos casos, se puede contemplar el recibir a una familia de la vecina provincia.
Además, es requisito obviamente, ser mayores de edad pero también, contar con el consenso del grupo familiar, ya que tiene que ser un entorno tranquilo y de contención para el menor y esto podría dificultarse en caso de que algún integrante de la familia no esté de acuerdo con participar.
Quienes deseen inscribirse al programa, no deben estar inscriptos en el registro único de adoptantes, ni tener antecedentes penales, ambas situaciones que son corroboradas oficialmente.
“Es importante que no tengan la intención de adoptar, lo cual se deja ver a veces en las entrevistas personales que realizamos”, indicó Alvez y agregó que “el objetivo es contener y brindar una crianza alternativa temporal únicamente”.
Los interesados, pueden inscribirse en cada ciudad o enviar consultar al correo general familiasrionegrinassolidarias@gmail.com desde donde se les indicará como continuar con el trámite. También cuentan con un teléfono al que se pueden contactar: 2984 788338. (ANB)