Historia de vida
Es alemana, se enamoró de Bariloche y lanza un libro sobre su experiencia
Luca Lauga-Engelbert es una alemana que cuando terminó sus estudios universitarios decidió partir hacia Latinoamérica para conocer otra cultura y distintas formas de vida. Así llegó a Argentina, en 1988.
“Llegué a Buenos Aires y empecé a trabajar en distintas empresas y lugares. Luego conocí a Martín, quien es mi marido, mientras era alumno mío”, contó a ANB. Cuando su entonces novio se recibió en Ciencias Políticas, quiso seguir perfeccionándose en el exterior. Así fue que volvieron a Alemania, juntos.
A pesar de armar su vida allí, nunca dejaron de venir a Argentina debido a que aquí estaba la mitad de la familia. En Alemania nacieron sus dos hijos y todos juntos, también viajaron constantemente a nuestro país.
“Martín tiene un amigo en Bariloche y hace unos 10 años vinimos a visitarlo y me enamoré”, relató Luca. Con el tiempo, compraron una casa en la ciudad y lo que primero eran viajes de vacaciones, se fueron convirtiendo en períodos de larga estadía.
“Nuestros hijos siguen su vida en Alemania y si bien les costó al principio que estuviéramos tanto tiempo aquí, se terminaron acostumbrando”, sostuvo la mujer.
Si bien Luca era una apasionada por la caminata en su Alemania natal, de donde guarda recuerdos junto a su padre, “no había grandes montañas en la zona donde vivíamos”, recordó.
Cuando empezó a incursionar en las caminatas que ofrece Bariloche, su amor por la ciudad creció aún más. Caminó y caminó por senderos, llegó a refugios y a cumbres barilochenses que la hicieron regresar a distintos momentos de su vida.
“Tuve tres crisis personales de salud: tuve cáncer, luego un ACV y después mi hijo cayó de un techo y estuvo en coma mucho tiempo”, recordó la mujer y añadió que “esas experiencias me marcaron y encontré que caminando sola por las montañas, lograba dejar las preocupaciones constantes afuera”.
Para Luca, los escollos que tuvo que superar, la hicieron pensar constantemente en “sobrevivir, en vivir de vuelta”, que también es algo que “me enseñó mi padre que vivió la Segunda Guerra y apenas pudo, nos llevó de viaje, salíamos, vivíamos aventuras. Creo que eso es lo que tenemos que aprender, lo que tuve que aprender yo y lo que tuvo que aprender Mathias, mi hijo, después del accidente”.
“Lo lindo de todo es que siempre vivimos cada momento con una intensidad, con esa sensación de intensidad que tiene la vida en medio de una catástrofe”, sostuvo Luca y en este sentido, consideró que “esa misma intensidad es la que sentí y siento en la montaña”.
A raíz de todo esto, Luca comenzó a escribir. A escribir sobre sus experiencias de vida, a escribir sobre los sentires que despierta la montaña, a escribir sobre la vida misma. “Empecé con un blog de trekking y una amiga me ayuda a traducir algunas publicaciones”, contó.
Al final, todo concluyó en un libro. “El silencio viene caminando” es un compendio de sus experiencias, de sus relatos, de sus recorridos. Con colaboraciones de sus hijos, la ayuda de su marido, el apoyo de amistades alemanas y argentinas, en marzo lanzará el libro en Alemania aunque no descarta también publicarlo en Argentina.
“En agosto volveré y planeamos hacer una presentación acá, aunque sea con algún capítulo traducido”, contó. El libro, catalogado como una mixtura entre ficción y no ficción, entre recuerdos y anécdotas, tiene 200 páginas con algunas ilustraciones en acuarela, fotos de Luca y hasta poesía.
En el inicio de su libro, se puede leer un párrafo casi a modo de resumen de todo. “’Para el que quiere sobrevivir, el abismo no es peligroso’. Sabiendo esto, empecé a caminar. Funcionó. Anduve. Y los pensamientos también. Lo que quedaba era el silencio. Y fue de ese mismo presente de donde salió la fuerza para seguir adelante. Y cuando el sol volvió, todo encontró su orden”. (ANB)