Rocío Suárez Galán y su mundo repleto de dibujos animé
Por Nicolás Malpede
Rocío Suárez Galán tiene 29 años y dibuja desde muy pequeñita. Es que es su pasión, su cable a tierra, su actividad preferida, su motor.
La artista nació en Ushuaia, Tierra del Fuego. Allí transitó su infancia y adolescencia. “A Bariloche llegué en 2004 luego de terminar el secundario. En 2008 me fui por un año y medio a Buenos Aires y volví a Bariloche, una ciudad hermosa”, contó Suárez Galán, en diálogo con ANB.
“Finalmente, en 2016 retorné a Buenos Aires, donde estoy actualmente. Este año viví un tiempo en Dinamarca, en una isla ubicada en el medio del Mar Báltico que se llama Bornholm. Pese a todos estos cambios, excepto durante un corto periodo, nunca paré de dibujar. No imagino mi vida sin el dibujo”, señaló la joven.
“Lo que más hago son dibujos estilo animé / cartoon, sobre todo retratos. Últimamente vengo realizando muchos dibujos ecchi y de vez en cuando hentai, porque estoy intentando centrarme en el arte erótico”, contó.
Rocío dibuja principalmente mujeres y gatos, rodeados de una temática oscura, alusiva a las brujas, vampiros o a la noche.
“De vez en cuando dibujo hombres y paisajes. Me gustaría dedicarles más tiempo y práctica, ya que es importante para mejorar en el dibujo no centrarse sólo en una temática”, reconoció.
Su técnica consiste en dibujar en papel con un portaminas. Luego hace el lineart con estilógrafos. Después lo pinta con kurecolors o le aplica un sombreado con lápiz. También varias veces los escanea y los pinta digitalmente.
Le agrada pintar con acuarela, con pinceles de agua, watercolor markers y lápices acuarelables.
“Cuando estuve en Dinamarca me focalicé en el dibujo digital porque no tenía mi escaner, por lo tanto lo más conveniente era trabajar con la computadora. Utilizaba una tableta digitalizadora y un programa que se llama Clip Studio Paint”, sostuvo.
ANB: ¿Cuándo y cómo surgió la pasión por el dibujo?
R.S.G.: Desde que soy chiquita dibujo. Era lo que más me gustaba hacer. En el secundario también me la pasaba dibujando porque los colegios a los que fui eran muy hostiles conmigo, así que era la manera de abstraerme en mi mundo.
Una vez que terminé la secundaria de a poco me fui alejando del dibujo a pesar de que era lo que más me gustaba, hasta que años más tarde me puse a salir con un tatuador y me volvió a llamar la atención el arte. Muchas veces le pedí que me enseñara pero nunca lo hizo y una vez que cortamos me di cuenta de que era el momento de volver a hacer lo que a mí me gustaba, sin depender de que nadie me enseñe.
ANB: ¿Cómo incorporaste el conocimiento y las herramientas para dibujar?
R.S.G.: Desde chica lo hacía intuitivamente y creo que en esa época fui sólo por un tiempito a un taller de caricaturas, pero nada más. Siempre mis padres me estimularon mucho para dibujar. Mi mamá Viviana también es artista y pinta en óleo cuadros muy lindos.
En 2017, ya en Capital Federal, hice un taller de manga con Malcolm Widd y otro de ilustración con Marco Baldi, que me ayudaron muchísimo a mejorar y a explorar nuevas técnicas. Me mostraron todo un nuevo mundo que no conocía.
ANB: ¿Por qué te dedicás a este tipo de dibujos?
R.S.G.: El estilo animé siempre me gustó porque desde chica solía ver Sailor Moon y Sakura Card Captor. Se ven muy bien estéticamente. Además me gusta mezclar la temática “kawaii” con algo más oscuro como vampiros o brujas.
ANB: ¿Cuán importante es el dibujo en tu vida?
R.S.G.: Creo que el dibujo es lo más importante. Me ayuda a centrarme en mí misma y desenchufarme de toda la locura exterior. Me hace sentir que hago algo útil.
ANB: ¿Cómo elegís qué dibujar?
R.S.G.: A la hora de dibujar, por lo general no me pongo a pensar qué voy a hacer. Simplemente agarro el lápiz o el portaminas y empiezo a hacer bocetos al azar y terminan saliendo los dibujos que publico.
ANB: ¿Qué es lo que más disfrutás de dibujar?
R.S.G.: Lo que más me gusta de dibujar es que me hace sentir bien conmigo misma. Siento que hago algo útil que a mí y a los demás les gusta. Creo que me ayuda mucho a mejorar mi autoestima.
"No imagino mi vida sin el dibujo".
ANB: ¿Qué es para vos el dibujo?
R.S.G.: El dibujo es una forma de poder calmar la mente y alejarse de todos los problemas e inconvenientes que uno pueda tener. Me permite expresarme y conectarme conmigo misma.
ANB: ¿En qué aspecto te gustaría avanzar?
R.S.G.: Considero que tengo muchas cosas por mejorar. Me gustaría seguir avanzando con el arte erótico, hacer más dibujo digital y probar con realismo. También me interesa mucho aprender a tatuar.
ANB: ¿Siempre difundís tus obras por las redes sociales?
R.S.G.: Casi todos los dibujos que hago los difundo por las redes sociales sin consultarle a nadie, porque los publico por mí, porque a mí me gustan y si a alguien más le gustan, mejor, si no, me da lo mismo, ya que es algo que hago por disfrute propio.
ANB: ¿La gente te tira buena onda?
R.S.G.: Hasta ahora la repercusión de mis dibujos es buena, aunque siempre hay alguien que va a tirar mala onda, pero son pocos y por lo general son personas que tienen problemas consigo mismas, o sea, sólo una persona con problemas personales va a ir por el mundo esparciendo mala onda, la gente feliz no hace eso. Pero más allá de eso, las opiniones son buenas y la gente suele ser copada.
ANB: ¿Seguís dibujantes o estás constantemente mirando técnicas para copiar ideas?
R.S.G.: Sigo mucho en Instagram a otros dibujantes y miro constantemente otros dibujos. Creo que se aprende muchísimo mirando y es una forma de alimentar la creatividad.
Rocío vende sus dibujos ya hechos y también realiza obras a pedido, como retratos de personas y de mascotas, e ilustraciones eróticas, entre otras. Difunde los trabajos en sus cuentas de Instagram y Facebook.
"Dibujar es mi pasión".
“Lo que se suele vender más son los dibujos a pedido porque a la gente le gusta tener algo personalizado, ya sea para regalar o para plasmar en una ilustración una fantasía que ellos tengan”, señaló.
“El dibujo es parte de mi vida. Creo que va a estar siempre acompañándome”, confesó. (ANB)