2017-06-28

“¡Bariló, Bariló, nos vamos a Bariló!”

El turismo estudiantil genera 5.000 puestos de trabajo en la ciudad. Los más de 120.000 chicos que llegarán a Bariloche este año representan el 18% del total de visitantes. Informe de ANB.

Por Nicolás Malpede

Desde que empiezan la secundaria, los estudiantes sueñan con el viaje de egresados a Bariloche, el cual se convierte en el mejor broche de oro de una trascendental etapa de sus vidas. Este año arribarán a la ciudad más de 120.000 jóvenes.

A pesar de las crisis económicas registradas a nivel regional y nacional en los últimos años, la ciudad lacustre sigue siendo la más elegida del país por los adolescentes.

Sofisticadas discotecas, excursiones maravillosas y paisajes únicos, son los principales alicientes para que los chicos continúen inclinándose por Bariloche.

Néstor Denoya, vicepresidente de la Asociación de Turismo Estudiantil de Bariloche (Ateba), informó que este año tienen previsto recibir 120.000 estudiantes de distintas provincias de Argentina, además de grupos provenientes de Paraguay, Chile y Uruguay.

El empresario remarcó que la localidad es líder en turismo estudiantil desde hace 50 años, aunque reconoció que en la última década es mucho más alta la exigencia de los chicos a la hora de consultar por los servicios que se ofrecen.

Las visitas a las discotecas: baile y diversión. 

“El joven que viene ahora, a diferencia del que venía antes, ya viajó a distintos lugares y por lo tanto conoce más”, explicó Denoya. “Hoy hacen preguntas muy específicas y puntuales. Son más demandantes y está bien que así sea”, añadió.

La temporada arrancó el pasado viernes con los primeros grupos de estudiantes que arribaron desde Buenos Aires y Mar del Plata. Se extenderá hasta el 10 de noviembre de manera ininterrumpida y luego seguirá por un periodo más desde el 10 de diciembre al 10 de enero.

Los visitantes podrán disfrutar de un amplio y atractivo abanico de actividades que ofrece el destino: rafting, paintball, zipline, paseos lacustres, deportes invernales, cabalgatas y fiestas en todas las discotecas turísticas, entre otras.

Hasta enero, habrá más de 300 vuelos exclusivos que trasladarán a los egresados desde sus lugares de origen hasta el aeropuerto internacional de Bariloche. Así, cerca del 50% de los jóvenes arribará en avión.

En tanto, el 75% de los adolescentes pertenecen a escuelas públicas de gestión privada. Todos serán alojados en los distintos hoteles que hay exclusivamente para el segmento. En total, son 49.

Las "guerras de nieve", un clásico. 

Los jóvenes que irán llegando a la ciudad adquirieron paquetes de entre 28.000 y 30.000 pesos, por ocho y en algunos casos nueve días.

Denoya hizo especial hincapié en que por “la calidad de los servicios” Bariloche es “el destino líder del país en turismo estudiantil”.

Indicó que la actividad genera más de 5.000 puestos de trabajo de mano de obra local. Asimismo, se sirven más de 3 millones de comidas con materias primas adquiridas a proveedores regionales.  

Los 120.000 chicos que visitarán la ciudad representan el 18% del total del turismo total que se recibe en la localidad.

El vicepresidente de Ateba recalcó que el servicio que se les brinda a los jóvenes es cada vez más profesionalizado. Sobre este punto, destacó que todos los trabajadores que están en contacto con los chicos durante su estadía son capacitados durante el año en temas sensibles como abuso, noviazgos violentos y derechos de los niños.

Bariloche, el sueño de muchos. 

Por su parte, el secretario de Turismo de la municipalidad, Marcos Barberis, no dudó al destacar que la localidad es “el mejor” destino del país en el segmento en cuestión. “Los chicos reciben sin excepciones cinco comidas por día y los hoteles en los que se alojan son de primerísimo nivel”, subrayó.

El funcionario sostuvo que desde hace un tiempo a esta parte la comuna viene fortaleciendo las tareas de fiscalización en los comercios, para evitar que les vendan a los jóvenes bebidas alcohólicas.

Remarcó que el segmento, por su modelo de negocio, tiene la ventaja de poder planificar, debido a que los paquetes se venden con un año de antelación.

“Ir a Bariloche es un placer. Más allá de los paisajes tremendos que tiene, lo que más disfruté fueron las noches en los boliches”, señaló Sofía, quien tuvo su inolvidable viaje de egresados en 2015.

“A nivel estructural, la ciudad está muy bien. Los paisajes, sin dudas, ayudan y mucho, pero la clave del éxito es la responsabilidad con la que se cuida al estudiante”, dijo Barberis. (ANB)

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