2015-12-06

Cambio de paradigmas: ¿para corregir y mejorar?

Las políticas centrales del oficialismo que provocaron la diferencia a favor de Mauricio Macri. El gran desafío del nuevo gobierno. Cambio competitivo. Niveles de empleo.

Por Mario Antonio Bevilacqua (*)

El gobierno nacional que se está despidiendo tuvo virtudes y defectos. A la luz de los resultados electorales está la vista que el pueblo votó en contra de los errores, sin darle entidad a los logros obtenidos.

A mi entender fueron 4 temas los que dispararon ese 2.68% de diferencia a favor de Mauricio Macri. El primero en la lista fue quizás el detonante inicial.

1) Retenciones al Campo: en Economía I (Plan de estudio de Ciencias Económicas de U.B.A.) nos enseñan que las retenciones son un instrumento que regulan los precios internos de los bienes exportables y no una herramienta puramente recaudatoria. El principio peronista de la distribución del ingreso tal vez haya sido el motor en la utilización de esta medida económica llevada a cabo de esa forma, que benefició a todo el país con el Fondo Federal Solidario, pero que no fue valorada o interpretada por la mayoría de la población.

2) Subsidios: el subsidio busca mejorar el salario de los trabajadores, ya que el ahorro producido en la baja del precio de los servicios se vuelca en incrementar el poder de compra del asalariado (típica política de distribución del ingreso). En el gobierno de Kirchner fue muy importante esta medida, que fue tristemente mancillada por el Ex Secretario de Transporte (Ricardo Jaime) que se declaró culpable de haber recibido dádivas, tirando por la borda todo lo positivo de estas acciones. En la última etapa de este gobierno se logró revertir drásticamente esta situación con las políticas activas llevadas a adelante por el Ministro Florencio Randazzo, pero evidentemente no alcanzó.

3) Impuesto a las Ganancias: es el gran impuesto, en el se concentra toda la doctrina del derecho tributario Argentino. Pensar en eliminar la cuarta categoría sería descabellado.

El olvido voluntario de no actualizar los mínimos no imponibles para incrementar la recaudación llegó a tal punto que salarios que son en un 100% destinados al consumo debían tributar este impuesto, contradiciendo el propio modelo del gobierno de expandir la demanda. Daniel Scioli entendió este concepto. Es por ello que proponía un importante ajuste a los mínimos no imponible. La propuesta evidentemente llegó tarde.

4) Reservas en el BCRA: las decisiones históricas deben ser valuadas en el contextos en el que se llevan a cabo. Pagar la deuda externa con fondos del Banco Central para no depender del control del FMI fue una decisión trascendental. En dicha época Argentina tenía una balanza comercial muy positiva lo que le permitía tener importantes ingresos de dólares del exterior. Con el correr de los años y por la crisis financiera (2008) a nivel mundial fueron bajando los precios de los commodities, lo que produjo una reducción significativa en los superávit comerciales. Por consiguiente empezaron a escasear los dólares que no fueron compensados con nuevos endeudamientos. Los fondos reguardados por el Banco Central empezaron a caer. Es por ello que se creó el famoso cepo cambiario, que regulaba la compra venta de moneda extranjera.

Estos 4 temas considero que fueron los puntos más conflictivos que llevó a delante el gobierno saliente. La pregunta que nos cabe ahora es: ¿que va hacer el gobierno entrante de Mauricio Macri?

Sobre las retenciones al campo declaró que las va a eliminar salvo con la soja que será en forma gradual. Esta decisión provocó un aumento automático en los precios de los productos exportables, esto se da por una cuestión de lógica. Como se explicó en el punto 1 las retenciones se deben usar para regular los precios internos de productos exportables. Por ejemplo, si una tonelada de harina se vende al exterior a u$s 1.000 el productor va a pretender venderla en el mercado interno también a u$s 1.000. Con la retención el Estado le impone un precio interno a través de una quita que podría ser del 50%, por lo tanto la tonelada la sigue vendiendo al exterior a usd 1.000, pero cobra usd 500 (por el efecto de la retención) que es el valor del mercado interno fijado por el Estado.

Eliminando las retenciones los productos exportables se venderán en el mercado interno a precios internacionales. Esto no es correcto, pues los salarios de los trabajadores no se fijan a niveles internacionales. El próximo gobierno piensa que si aumenta la producción y por consiguiente las exportaciones porque el productor recibe un mejor precio final, ingresarán más dólares al sistema. El peso se revalúa por lo tanto el efecto del precio internacional se anularía.  

Sobre el tema subsidios es muy clara la posición del PRO. Cero subsidios. ¿Por qué esta postura tan rígida? Es simple: no se concibe que personas que tienen capacidad contributiva reciban subvención del Estado. Por ejemplo una persona que gana $50.000,00 paga el mismo precio el boleto de tren que otro que se encuentra desocupado, por lo tanto no es correcto (por supuesto que no se tiene en cuenta que porcentaje de personas tienen capacidad contributiva y quienes no, ante la duda todos tienen que pagar sin subsidio y después se analizará caso por caso). Este mismo razonamiento se puede trasladar a todos los servicios públicos e inclusive a la idea del arancelamiento en las universidades. Con el Impuesto a las Ganancias se prometió un importante ajuste en las escalas y en los mínimos no imponibles. Para el PRO este impuesto es muy importante ya que consideran que es el tributo base del sistema impositivo. Por último las Reservas del Banco Central ya se está negociando la posibilidad de recibir nuevos préstamos del exterior. Este flujo de dólares le permitirá al nuevo gobierno levantar el cepo cambiario y contener las expectativas de los ahorristas. La vuelta al control del FMI será una condición sine qua non para volver al crédito internacional. Seguramente las condiciones que impondrá dicho organismo internacional no estarán enfrentadas a la ideología en materia económica que posee el nuevo gobierno nacional.

Como se puede observar se vienen cambios de paradigmas muy importantes. La visión sobre la económica es diametralmente opuesta. El nuevo gobierno tiene una visión liberal que implica tener como control del Estado a un gendarme invisible (Adams Smith), que se puede observar con la eliminación de las retenciones y de los subsidios.

El gran desafío del nuevo gobierno es bajar la inflación sin afectar la demanda interna, manteniendo un tipo de cambio competitivo, para que no perjudique los niveles de empleo.

Ojalá que lo pueda lograr para bien de todos los argentinos.

(*) Contador Público.

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