La incansable tarea de ayudar a los perros en riesgo
La solidaridad muchas veces, sobrepasa el entendimiento o la lógica del ser humano. Comúnmente se cree que se puede ayudar únicamente a las personas en situación de calle, pero quienes también necesitan el amor de un compañero para salir adelante son los perros callejeros.
Hace cinco años atrás, Alicia comenzó a trabajar de manera independiente y solitaria, con el firme objetivo de ayudar a los animales que muchas veces están indefensos ante la maldad humana.
“No tenemos voluntarios fijos, todos lo que quieran pueden acercarse”, explicó en diálogo con ANB. De a poco intentan dar a conocer el trabajo que llevan adelante, y quizás, el hecho que más repercusión generó fue el caso de Mila, que la semana pasada fue herida por pirotecnia arrojada en una manifestación y fue atendida por la Red.
El trabajo que realizan va mucho más allá. Con la ayuda de los veterinarios Luis Percario, Emiliano y una voluntaria estable, Antonella, día a día intentan aportar su granito de arena para una sociedad mejor. Los animales, como parte de la ciudad en la que vivimos, son los que más agradecen sus acciones.
“La gente llama y avisa que vio un animal atropellado, que encontró perritos bebés, o que sabe de casos de mascotas golpeadas por sus dueños”. Luego del llamado, viene todo el proceso, que muchas veces puede durar hasta meses.
Los perros encontrados en situación de calle son rescatados, atendidos por el veterinario para revisar su estado de salud, y luego sus fotos son publicadas en el Facebook Red Solidaria Canina, donde la gente puede ingresar y buscar una mascota para adoptar.
Pero las adopciones no son tan fáciles tampoco. Tal como si fuera un niño, Antonella se encarga de realizar una visita a las casas de las familias que quieren adoptar, para saber si están en condiciones verdaderamente, de mantener a un animal en dignas condiciones. “Muchas veces la gente no quiere visitas, y ahí es cuando se cae la adopción, porque si no podemos conocer la casa donde estarán los canes, no los entregamos”, explicó la voluntaria.
En los casos en que se aprueba la adopción, las familias son avisadas previamente, de que a los 5 meses de vida de los cachorros deben castrarlos. Para esto, tienen dos posibilidades, o hacerlo por su cuenta en la veterinaria municipal o en cualquier otra, o llevarlos con Percario, donde la mitad del costo de la cirugía ya está abonada por la Red Canina.
A esto lo llaman “proyecto castración a tiempo”, ya que el objetivo es evitar que sigan habiendo más perros callejeros por no haber evitado los embarazos de las perras.
A pesar de los programas de castración gratuita que lleva adelante el municipio, muchas personas continúan sin operar a sus mascotas para evitar la reproducción innecesaria. Las consecuencias de esto se ven reflejadas todos los días en las calles de la ciudad, donde se multiplican los animales abandonados. “A la gente le falta mucha conciencia”, remarcó Antonella.
Alicia reveló que hay una “lista negra” de adoptantes. Muchas veces, la gente adopta animales, y luego los abandona, los maltrata o los vuelve a dejar en la calle. “Estas personas están identificadas y jamás les daríamos un perro a cargo”, sostuvo.
El reclamo de los integrantes de la Red Solidaria Canina estuvo centrado en la falta de legislación contra el maltrato animal, aunque “la violencia de género está penalizada y sin embargo todos los días se conocen denuncias”, ejemplificó el veterinario.
Lamentablemente, en los últimos años se instaló una “moda” por comprar animales de raza. “La gente termina pagando más de 3 mil pesos por un perro, y después no los mantienen, ni los vacunan ni nada”, criticó Percario, a lo que Alicia añadió que “los compran por status social, y se olvidan que hay cientos de perritos que esperan tener un hogar donde los amen”. (ANB)