Trabajadores del Frigorífico Arroyo analizan “tomar la planta”
Después de la creación del Corredor Sanitario, el frigorífico Arroyo sólo pudo ingresar dos jaulas de animales para faenar, pero continúa sin poder venderlos en las afueras de la ciudad. Los propietarios analizan un cierre inminente, y ante esto los trabajadores podrían tomar la planta.
Manuel Mardones, delegado del Sindicato de la Carne, aseguró que “los empleados estamos cansados de que nos manoseen y queremos una definición ya”. Sostuvo que en los últimos dos meses faenaron sólo cuarenta animales, cuando “en otros tiempos faenábamos ocho o diez jaulas por mes”.
El gobierno provincial se hizo cargo durante los últimos 60 días de los sueldos de los trabajadores, y posiblemente este mes también se abone con subsidios. Los mismos empleados pidieron la intervención de algún ente gubernamental porque de lo contrario “tomaremos una definición nosotros y no descartamos tomar la planta”.
Durante esta mañana (11/09) se llevó a cabo una asamblea entre empleados y los propietarios para analizar cómo continúa la situación.
El dueño del Frigorífico, Daniel Arroyo, manifestó que “no entendemos cuál es el problema para ingresar animales, porque hace un año y medio certificaron que la Patagonia era libre de aftosa”.
Atribuyó el conflicto con la entrada de animales a “maniobras comerciales e intereses creados de otras provincias como Neuquén o Santa Cruz”. Sostuvo que desde que se permitió el ingreso de ganado para faenar, “la idea era retomar la actividad y poder vender en Bariloche, la región y el sur del país, pero nunca fue posible”.
Enojado, aseguró que la semana pasada llegó un “nuevo impedimento de SENASA” a través de un memo, en el que se prohíbe el ingreso de animales en pie de la zona búffer. Calificó el aviso como “ilegal”.
La empresa sólo está habilitada para vender animales faenados en Bariloche y “así no llegamos a juntar el millón y medio de pesos por mes que necesitamos para pagarle a los empleados”, aseguró el empresario.
“Tenemos una empresa con todas las instalaciones preparadas para trabajar, con 80 personas disponibles y sólo gracias a la ayuda del gobernador (Alberto Weretilneck) no hemos cerrado. Todas las promesas que nos hicieron antes, quedaron en el aire”, expresó, haciendo referencia a las gestiones que prometió llevar adelante el senador Miguel Ángel Pichetto.
Por último, Arroyo remarcó que “vamos camino al cierre, y no sé qué va a pasar con la gente que trabaja acá”. “Ellos no tienen la culpa de nada y no pueden quedar sin su fuente de ingresos”, aclaró. (ANB)