Clausuran otra distribuidora de alimentos y bebidas clandestina
El viernes por la tarde, agentes de la Subsecretaría de Fiscalización e Inspección del Gobierno Municipal, clausuraron dos comercios que no tenían habilitación: un almacén, situado en la calle Onelli, que distribuía bebidas alcohólicas, y una panadería, en la calle Puerto Argentino, que funcionaba en una vivienda particular.
Respecto del local clausurado, que funcionaba como distribuidora clandestina de bebidas alcohólicas, se informó que el titular había iniciado el trámite de habilitación en mayo de 2014. Como no cumplía con los requisitos necesarios, se le extendieron los plazos en octubre y diciembre de 2014 y febrero, marzo e inicio de mayo de 2015.
Pese a que se le extendió el plazo para que pudiera cumplimentar el trámite de habilitación, nunca lo terminó. En consecuencia, se informó, se dio de baja el expediente de solicitud de habilitación comercial. Días atrás, los inspectores municipales llegaron hasta el lugar por una denuncia de venta de alcohol y pudieron comprobar que funcionaba como distribuidora mayorista de bebidas sin contar con el registro de personas físicas o jurídicas que poseen licencia de alcohol, tal como exige la ordenanza 2548-CM-14.
En tanto, los agentes municipales también salieron en busca de panificadoras clandestinas y llegaron hasta una que funcionaba en una vivienda particular, en la calle Puerto Argentino al 700. En el lugar, se clausuró la zona de panificación, que está separada del resto de la vivienda, y se esperará el descargo que el titular deberá hacer ante el juez de Faltas.
En el mismo procedimiento pero en la calle Isla del Sur al 200 se interceptó un vehículo particular sin habilitación para el transporte de alimentos pero que sin embargo en el piso y los asientos traseros trasladaba 18 kilos de pan sin rotular. La mercadería fue secuestrada y puesta a disposición del Juzgado de Faltas.