Contratación directa de varias empresas para explotar la cartelería pública
Luego de dos llamados a licitación sin oferentes y un concurso de precios declarado desierto, el Gobierno definió avanzar en la contratación directa de empresas para explotar la cartelería en la vía pública. En la actualidad, los denominados "chupetes" fueron cedidos a campañas turísticas, y difusión de políticas de algunas áreas del Municipio.
Lo cierto es que prescindir de la explotación comercial de ese segmento publicitario, se traduce en unos 3 millones de pesos que no ingresan a las arcas públicas.
Con todos los plazos agotados, y los pasos administrativos y normativos cumplidos, el Gobierno avanzará en la contratación directa de empresas locales y con residencia en Buenos Aires.
Uno de los argumentos esgrimidos por las firmas que definieron no presentarse a los dos llamados a licitación y la compulsa de precios, era el alto costo del canon mensual fijado por la comuna en 300 mil pesos mensuales.
Pero, en términos generales, ese segmento publicitario está en vías de depreciación "debido al alto grado de vandalismo, registrado en distintas ciudades del país", explicó a ANB el Asesor Letrado del Ejecutivo, Ricardo Medrano.
Ahora, recae en el área de Hacienda el análisis económico para definir el canon base, atado a las negociaciones particulares con cada empresa concesionaria. "El canon será el que surja de la libre negociación con cada uno de los oferentes, que serán por áreas y serán varios", precisó el abogado del Ejecutivo.
En rigor, el área de Economía analiza dos alternativas que terminarán de definir el canon: que cada empresa se encargue del mantenimiento de los "chupetes" -lo que reduciría notablemente el valor del canon- o bien que las reparaciones recaigan en el Municipio, lo que elevaría el canon base.
La última empresa a la que se concesión la explotación de los carteles luminosos fue Outdoor Media SRL. Pero dejó de pagar canon correspondiente e incumplió con inversiones acordadas. Si bien oportunamente, el ex Intendente Omar Goye rescindió el contrato con esa firma, no ratificó la medida con una Resolución -paso administrativo esencial que más tarde concretó la actual Jefa Comunal- y el uso comercial de esos espacios perduró durante meses, sin que el Municipio tuviera algún tipo de rédito por esa explotación. (ANB)