2014-11-13

Schifrin vinculó el robo con reactivación de la causa Cárdenas- Carrasco

La abogada dijo que el hombre que intentó robarle una notebook, y la golpeó, buscaba información vinculada a la causa de los asesinatos de junio de 2010. Explicó que “justo estos días, hubo movimientos que reabrieron la causa”. El objetivo “también era amedrentar”, dijo.

El robo y ataque que sufrió la abogada de Derechos Humanos, Marina Schifrin, fue vinculado por la propia letrada a la causa Cárdenas-Carrasco, en la que figura como querellante. Dijo que “justamente estos días la causa se reabrió, hubo movimientos, por eso lo vinculo”.

Explicó en ese sentido que el hecho tendría relación con “el trabajo que venimos haciendo con la Multisectorial (contra la Represión Policial) y la Gremial de Abogados, insistiendo en que se reabra la investigación, porque estaba muy parada. Y tuvo una reapertura, con una nueva comisión de fiscales, que pidió las mismas medidas de prueba como querella habíamos solicitado”, puntualizó.

Para Schirin, “no fue un robo, fueron a buscar información y a amedrentar”, denunció. Bajo esa misma línea argumental, la abogada manifestó: “Vinculo los hechos de violencia al tratamiento de los Derechos Humanos en el ámbito de la Justicia”.

Y relató los hechos: “Llegué un poco más temprano de lo habitual. Y el hombre tenía preparado un maletín mío con la notebook. Me empujó, me pegó y me tiró al piso. Forcejeamos. Me sangraba la boca y él empezó a correr por las escaleras. Los vecinos comenzaron a gritar y tiró el portafolio. Luego me di cuenta de que me faltaba un pendrive. Pero todo estaba ordenado, la plata en efectivo y objetos de valor, en su lugar”, describió.

Schifrin consideró que la agresión intenta amedrentarla por su defensa a presos y perseguidos políticos, criminalizados por la protesta y la defensa de los Derechos Humanos, e indicó que “no perdí nada, y tengo toda la información de las causas que defiendo muy resguardadas. Esto sólo me hace redoblar esfuerzos”, advirtió.

En tanto, presumió que debido a que la puerta de su oficina no fue violentada, “tenían una llave”, que “que pueden haber obtenido a través de una copia, en el Penal III, donde para ingresar por cuestiones de seguridad, se debe dejar el celular y las llaves”.

Sobre la denuncia que radicó en la fiscalía por el robo y la agresión, dijo no tener expectativas, pero "sí en el apoyo de la gente, de las organizaciones”, señaló.

“Pido que den apoyo en forma solidaria. Este es el país del genocidio, del gatillo fácil, de las desapariciones forzadas de personas”, planteó. (ANB)

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