2014-10-23

Crean protocolo legal para ocupar terrenos ociosos con fin comunitario

El Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Territorio, Economía y Sociedad (CIETE) de la Universidad de Río Negro, pormenorizó un protocolo para que lotes abandonados puedan ser legítimamente ocupados por Juntas Vecinales y otras organizaciones intermedias, con el objetivo de crear espacios comunitarios.

Un grupo de abogados y de investigadores de la Universidad Nacional de Río Negro, Sede Andina, conformaron el Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Territorio, Economía y Sociedad (CIETE), en busca de “resolver los problemas de la gente”, de manera directa. Apuntan a logros “reales” y concretos, dirigidos a la comunidad. Los abogados explicaron que la Universidad Nacional de Río Negro es “humanista” lo que genera un ámbito propicio para investigaciones en pos del beneficio colectivo, a partir de una preocupación real por el contexto social.

Este tipo de universidades, se contraponen a las denominadas “isla”, que desarrollan sus investigaciones destinadas a la propia comunidad académica, que redunda en “beneficio propio” y sólo a modo de “derrame” auxilia a la comunidad, planteó uno de los abogados del CITE, Guillermo Oglietti.

En línea con eso, CIETE -que comenzó a organizarse como un grupo de investigación en el año 2009- creó un protocolo para que los lotes abandonados puedan ser ocupados por organizaciones intermedias -salitas de salud, clubes, Juntas Vecinales, organizaciones civiles, deportivas, etc.-, y puedan ser afectados a un fin comunitario, en los distintos barrios de Bariloche.

Oglietti calificó de “tema muy sensible” el de la falta de acceso a la tierra en Bariloche, e indicó que tal como ocurre en muchas ciudades turísticas, en Bariloche, existe “abundancia de lotes abandonados”.

Planteó además, que “la escasez de suelo repercute no sólo en la calidad de vida de la gente, sino también en la capacidad productiva de la sociedad".

En tanto, el letrado detalló que el proyecto del protocolo para ocupar lotes abandonados con fines comunitarios, está englobado, en otro similares e interconectados, sobre los que trabaja CIETE, como el acceso libre a costas y cumbres.

Oglietti transparentó que el mencionado protocolo, recopilado en un libro, es un “plagio del Código Civil, y tiene esa legitimidad y la de la Constitución Nacional. Por eso tiene toda la legitimidad social”.

Por último apuntó que en Bariloche, el suelo “no es escaso en realidad”, porque existen “manchas de espacios vacíos. Lotes abandonados por sus propietarios, que pueden tener una utilidad pública”.

Por su parte, el Dr. Tomás Guevara, precisó que el 23 por ciento del suelo en el país “está vacante” y en Bariloche ese porcentaje se eleva considerablemente, debido a la distribución de las urbanizaciones.

Relató además, que “muchos propietarios se desentienden de sus lotes, y no cumplen la función social de esa propiedad. Ese incumplimiento, genera costos, sobrecostos y perjuicios a la comunidad. Y eso, debe ser combatido, como parte de una política pública, pero también como un sentido general que debemos tener como ciudadanos”, planteó.

Guevara pormenorizó que el protocolo que CIETE creó apunta a “ordenar los procesos de ocupación, a través de organizaciones intermedias, de manera sistemática”.

El primer y fundamental paso, es la “identificación” del lote ocioso, explicó. Para eso, se debe contar con testimonios de vecinos, debe estar en condiciones descuidadas, no cercado, entre otros muchos parámetros necesarios a tener en cuenta para avanzar sobre ese predio. El paso siguiente es el pedido de informes al Municipio, y el registro de pago de tributos locales y provinciales. Una vez verificados esos y otros datos clave, se debe trabajar en la concreción del proyecto comunitario.

Una vez materializada la toma de posesión del lote -si es que está identificado y documentados como abandonado con fotos, videos, la intervención de un escribano, etc.-, que consta en actas de la organización el proceso, y queda constancia explícita que se toma en nombre de una organización y no a título personal, comienzan a correr los plazos de usucapión, o prescripción adquisitiva, para regularizar la tenencia del lote. La toma de posesión debe ser de forma pacífica sin que haya sido reclamada por alguien, para otorgarle legitimidad al acto.

También a través de una ley nacional de prescripción administrativa, el Estado puede hacer el acto de posesión de la tierra, la inscribe a título administrativo, y la cede en comodato o transferencia a la organización intermedia, explicaron. (ANB)

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