Comercios que vendan alcohol deberán tramitar una licencia especial
Una batería de medidas para regular la venta y consumo de alcohol se pondrán en marcha en Bariloche. El Concejo aprobó este jueves, por unanimidad, una iniciativa que estipula, entre otros puntos, la obligatoriedad de los comercios a tramitar una licencia especial para la venta de bebidas alcohólicas, lo cual permitirá generar un registro que facilitará el control sobre el cumplimiento de las nuevas pautas.
Ya durante la gestión del ex Intendente Marcelo Cascón se intentó implementar una iniciativa similar, aunque en aquel caso se incluyó la creación de un canon a cobrar a los comerciantes. El rechazo de esa medida, incluso judicializada, hizo naufragar el proyecto integral.
Ahora, la nueva ordenanza establece que "toda persona física o jurídica que desarrolle una actividad comercial destinada a la exhibición, comercialización y suministro de bebidas alcohólicas, mayoristas, minoristas o venta al copeo, deberá tramita" la licencia mencionada.
La licencia será intransferible y deberá ser renovada cada dos años. El incumplimiento a la normativa que establece restricciones en torno al horario y lugar de venta, característica de los envases, y la prohibición de venta a menores, supondrá la quita de la licencia.
Otro de los puntos del proyecto aprobado este jueves prohíbe a los mayoristas vender bebidas alcohólicas a personas o representantes de comercios que no cuenten con la licencia. Es decir que los prticulares no podrán comprar bebidas alcohólicas en los supermercados mayoristas.
También se prohíbe la venta ambulante de bebidas alcohólicas, en estaciones de servicio y kioscos.
El expendio estará inhibido entre las 23 y las 8 horas para todos los comercios, con excepción de los boliches, pubs y otros que vendan al "copeo". Precisamente sobre este punto, se establece que los vasos o copas no podrán exceder los 500 centímetros cúbicos; y específicamente se prohíbe la venta en envases tipo baldes, jarras, hieleras, fraperas, u otros similares.
Todos los discursos de los concejales que participaron del debate, coincidieron en destacar el espíritu y texto final de la normativa
El edil oficialista, Alejandro Ramos Mejía (FpV), pidió "poner en valor la responsabilidad de los intermediarios", en tanto responsables de la venta y el circuito de comercialización de las bebidas alcohólicas. "Con esta licencia especial, el Estado les señala (a los privados) que la venta de alcohol puede entrañar ciertos riesgos. Si se incumple la normativa vinculada con las restricciones a la venta de alcohol, se cae la licencia", profundizó. Pidió poner el ojo en las "distribuidoras que deben venderle a comercios" para garantizar que "figuren en este registro".
En ese contexto, destacó el trabajo de los inspectores municipales que realizaron un control en un hotel estudiantil y secuestraron 89 botellas de bebidas alcohólicas. "Motivó que un personaje que terminó siendo Juez (por Víctor Violini) haga una denuncia, denuncie a los trabajadores que cumplieron con una ordenanza".
En un mismo sentido, Mauro González (PVC) reconoció la labor del Centro de Prevención de Adicciones, que son los "principales impulsores de esta medida", dijo. Enumeró que la mayoría los hechos de violencia y accidentes de tránsito que ocurren en la ciudad "tienen como protagonistas a alguien que bebió alcohol".
"En 8 meses se retuvieron unas 600 licencias" de conducir por superar el limite del test de alcoholemia, informó.
Alfredo Martín (Frente Grande) pidió que "los inspectores sigan teniendo la potestad de entrar, a cualquier hora del día (a realizar los controles en hoteles), porque cuando van los inspectores de turismo se encontraron con las botellas pero su función es cuidar a los chicos que vienen a Bariloche" y no secuestrar botellas de bebidas alcohólicas. (ANB)