Tenían cirugías programadas y se las suspendieron por falta de insumos
Lidia y María se encuentran internadas desde hace algunos días. Habían tomado la medicina necesaria para las operaciones programadas para este miércoles. Todo marchaba por los caminos normales hasta que hoy a primera hora se desayunaron con la noticia de que las intervenciones se habían suspendido.
"Vinieron y nos dijeron que no nos iban a operar por falta de insumos, sin darnos mayores explicaciones", sostuvo a ANB María Inés Bustos, desde la cama del Hospital Zonal Ramón Carrillo, donde aguardaba esperanzada ser intervenida quirúrgicamente por un problema en la tiroides.
"Vengo tomando la medicación hace una semana. Ayer el anestesista me dijo que estaba todo bien y resulta que al final no me van a operar", se quejó la mujer, quien criticó la actitud de Diego Comay, director del nosocomio. "No apareció. Pedimos hablar con él pero nunca vino a darnos explicaciones de lo que pasó", aseveró, ofuscada.
"Estamos muy angustiadas y doloridas, y nadie nos cuenta bien ni nos brinda contención ante esta situación", agregó María.
Lidia, por su parte, indicó que "tengo un dolor tremendo en las piernas y en distintas partes del cuerpo, porque los medicamentos ya no hacen efecto". "El dolor no para y la única solución es operarme", remarcó la paciente, a quien le deben colocar una prótesis de cadera.
Este medio pretendió comunicarse con Comay para conocer detalles de la situación, pero los intentos fueron inútiles, al igual que en otras oportunidades.
No es la primera vez que se suspenden las cirugías en el Hospital. Por caso, en septiembre del año pasado la falta de quirófanos motivó la reprogramación de una gran cantidad de operaciones que ya estaban fijadas con anterioridad.
En el establecimiento de salud existen tres quirófanos acondicionados para efectuar cirugías. Según pudo averiguar ANB, la falta de insumos se debe a inconvenientes en el circuito comercial con los proveedores.
El Ramón Carrillo es el hospital más grande de Río Negro. Atraviesa desde hace un largo tiempo una grave crisis institucional por escasez de recursos humanos y económicos que afectan la calidad del servicio que brinda y que motivaron la renuncia del ex director Víctor Parodi, quien fue reemplazado en abril pasado por Comay.
Los históricos inconvenientes que registra la institución provocaron una nueva intervención de la defensora del Pueblo de Río Negro, Nadina Díaz, quien semanas atrás apeló a un recurso de amparo para intentar mejorar la triste situación que padece el centro hospitalario.
Oportunamente, la funcionaria sostuvo a ANB que los problemas que ostenta el Hospital son "muy preocupantes". "No hay un área de Mantenimiento", advirtió, y destacó que carece de insumos elementales como curitas y gasas. También criticó las extensas colas que deben realizar los vecinos para obtener un turno y las "distintas fallas edilicias". (ANB)