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Por la presente, los vecinos de la calle Juramento y 20 de febrero, queremos hacer conocer nuestra realidad, que ante la falta de respuestas por parte del Municipio, se ven agravadas progresiva y sistemáticamente.
Hace ya varios años, se ha puesto de moda esta zona para la instalación de pequeños pubs que mes a mes proliferan sin planificación ni consideración con las gravísimas consecuencias que esta actividad nocturna tiene para los habitantes de este lugar. Como ejemplo podemos citar el hecho de que se han habilitado 4 pubs en la planta baja de un mismo inmueble sin tener en cuenta que el sonido de la música, en ocasiones en vivo, las personas alcoholizadas y a veces drogadas gritando y peleando en la calle hasta las 5 de la mañana, perjudican nuestro derecho al descanso y por ende destrozan nuestra salud emocional y física.
El Municipio ha habilitado estos negocios sin luego ejercer ningún control sistemático sobre la actividad que de por si conlleva. Los inspectores jamás contestan el teléfono cuando desesperados se ha pedido su intervención y la policía se muestra impotente para controlar los excesos.
Funcionarios han expresado en diversos espacios que los vecinos de esta zona, (algunos de los cuales vivimos aquí hace décadas), deberíamos pensar en mudarnos ya que "no se puede detener el crecimiento y avance de la ciudad", desentendiéndose así del problema con una actitud prepotente a la vez que exhibiendo su falta de ideas de urbanismo y convivencia.
Ante reiteradísimos planteos de los vecinos desde el año 2007, el Municipio, ha confesado hoy, carecer de las herramientas técnicas y legales para ejercer la fiscalización y el control de dicha actividad.
Cabe preguntarse cómo puede ser que se habiliten espacios que luego no se podrán fiscalizar.
En particular, queremos denunciar públicamente a los Pubs "Los Vikingos" y "Santino", por no respetar los acuerdos de convivencia firmados en la Defensoría del Pueblo durante el año 2012 del mismo modo que a la Municipalidad por no hacer nada para que estos acuerdos se cumplan.
Esta situación se ha agravado con la creación por parte del Municipio del "Paseo de las Picadas", que con eventuales buenas intensiones pero sin previsión se ha lanzado como refuerzo de la actividad cervecera a contra mano del reclamo que venimos sosteniendo hace años.
Mantuvimos numerosas reuniones con todo el plantel de funcionarios, habiéndose ellos comprometido a controlar los excesos de ruido pero esto sólo ha ocurrido esporádicamente.
Creemos que solo una política sostenida en el tiempo de manera coherente, sistemática y continuada podrá generar un resultado efectivo y perdurable en el tiempo.
Los vecinos nos preguntamos por qué los niños, los ancianos y todas las personas que aquí vivimos, debemos pagar con nuestra salud física y emocional el excelente negocio que significa tener una cervecería hoy en esta zona sin que por su parte, aunque con honrosas excepciones, estos inescrupulosos comerciantes dejen de tener una total impunidad para llevar adelante su negocio.
Se trata este de un recurso desesperado para solicitar públicamente una intervención fiscalizadora a este Municipio, que si bien hereda gran parte de esta problemática de las gestiones que la precedieron, es de esperar que escuche por fin nuestro reclamo y no repita los errores de las anteriores.
Sin otro particular, nos despedimos atentamente a la espera de que esta situación que atenta contra el Art. Nº 41 de la Constitución de la Nación Argentina que el gobierno debiera garantizar, es decir "el derecho a un ambiente sano y equilibrado, apto para el desarrollo humano y establece la obligación de preservarlo", encuentre urgente solución.