2014-02-19

"No vine a calentar el sillón"

El nuevo ministro de Desarrollo Social, Ricardo Arroyo (foto), fijó como eje para los próximos meses, cumplir dos objetivos centrales: agilizar la administración; y dividir la gestión en la creación de un plan de abordaje integral y la transferencia de recursos a los municipios. El desafío, dijo a ANB, es "garantizar la cobertura y eliminar la burocracia". Prometió terminar con las becas como forma de contratación y resolver, "en los próximos 45 días", la crisis edilicia de la Delegación del ministerio en Bariloche.

Ricardo Arroyo es un hombre de extrema confianza del Gobernador Alberto Weretilneck. Construyó esa relación en los tiempos de crisis del Gobierno, cuando en 2012 el Senador Miguel Pichetto marcó distancia de la gestión y en la Legislatura el oficialismo se desgranaba. Arroyo reunió voluntades una por una para sumarlas al proyecto "albertista": legisladores, intendentes, dirigentes. Desde entonces forma parte del círculo político íntimo del mandatario. En ese contexto, Weretilneck le confió una de las áreas más sensibles del Gobierno: el ministerio de Desarrollo Social, tras el apartamiento de Ernesto Paillalef. "Yo no vine a calentar el sillón. No dejé la banca (en la Legislatura) para ver cómo pasan las cosas. Le daremos alta ejecutividad al ministerio", dijo.

Obsesionado con "agilizar la administración" para lograr que los trámites que hoy demoran cinco meses puedan ser ejecutados en pocos días, Arroyo se encuentra delineando el proyecto que impulsará para los próximos tres meses. El eje central es la transferencia de recursos para descentrar en los municipios la ejecución de diversos programas. "La promoción y la protección integral quedará en manos del ministerio, pero hay muchos programas que pueden ejecutarse desde los municipios", explicó el ministro a ANB.

No lo dice públicamente, pero Arroyo está preocupado por lo que llama los "kioscos" que, según confía a sus colaboradores, existen dentro del ministerio. Contrataciones, alquileres, prioridades al momento de la ejecución del presupuesto del ministerio, que será puesto en la mira. Mientras dialoga con ANB atiende el teléfono y pide "dar de baja" el alquiler de camionetas. "Pagamos 15 mil pesos por mes alquilando una camioneta... con mucho menos pagaríamos una cuota de una nueva, si es que el ministerio realmente la necesita", explica después.

ANB: Hay problemas de ese tipo, pero también cuestiones estructurales: muchos vecinos a los que la asistencia no llega, y puertas adentro trabajadores con becas como forma de contratos y problemas edilicios en la Delegación Bariloche...

Arroyo: Sí. El año pasado se ejecutaron 90 de los 220 millones de pesos presupuestados. Hay que agilizar la administración, terminar con la burocracia. Eso me obsesiona. Las becas se van a terminar. Los becados que estén desempeñando alguna tarea, les vamos a encontrar una salida. Se está trabajando en eso. Ahora, a los que no tengan una ocupación clara, se les dará de baja la beca. Con respecto a la situación del ex Hogar Gutérrez, me comprometí a, en 45 días, dar una solución definitiva. Si no cumplo, los trabajadores tendrán todo el derecho de venir a reclamarme.

El ministro detalló que durante el primer semestre se transferirán recursos a los municipios, mientras cada administración local diagrama los programas que requerirán financiamiento. Los recursos que en la primera etapa conformarán el flujo de transferencias, en la segunda se utilizarán para dar forma a un Fondo de Emergencia, mientras en paralelo de financian los proyectos elaborados por cada municipio. De este esquema quedaría exceptuados los municipios petroleros, es decir aquellos que reciben un mayor volumen de recursos por las regalías hidrocarburíferas.

Ese es el esquema inicial que Arroyo presentó a algunos intendentes, como la jefa comunal de Bariloche, María Eugenia Martini.

Calificó la relación con la Intendenta como "excelente", y, consultado por ANB, finalmente remarcó que "no hay especulación en el Gobierno provincial sobre el impacto político de la transferencia de recursos a los municipios, sino la necesidad de articular con cada ciudad la mayor y mejor cobertura a la población". (ANB)

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