Los pobres de Bariloche pierden al Padre Morena
Carlos Morena ya tiene casi todo listo para dejar la ciudad y partir en busca de un nuevo desafió. "Estoy conforme con la tarea realizada, pero hay muchísimo por hacer", dijo. Confió que cuando llegó a la ciudad, hace cuatro años, "me encontré con un Bariloche totalmente diferente al que me imaginaba. Tenía la idea de la típica postal turística", reconoció.
"Al caminar las calles y hablar con los vecinos, comencé a notar la gran discriminación que sufren los pibes del Alto, quienes tienen pocas oportunidades para crecer", dijo Morena, en diálogo con ANB.
El cura, caracterizado por su labor territorial, afirmó que "los pobres tienen que luchar mucho para tener alguna esperanza de vida".
En su estadía en la ciudad, Morena trabajó junto a mesas institucionales y organizaciones sociales, "acompañando a la gente y siendo uno más", aclaró.
Consideró que el principal motivo de la grave crisis social que existe en la ciudad es que "nadie quiere distribuir la riqueza". En este sentido, dijo que "hay muchos que buscan proteger el negocio, como el del turismo, y no piensan en otra cosa que en quedarse con toda la torta". "Si compartieran, alcanzaría para todos y sobraría", remarcó, en clara alusión al sector empresarial.
El cura se mostró conforme con el trabajo realizado en la ciudad, ya que "pude conocer la realidad que viven las personas de los sectores populares y tratar de ayudarlos desde mi lugar". Para esto, aclaró, es necesario tener una vocación de servicio y salir a la calle, en lugar de "quedarse encerradito esperando que la gente te vaya a ver".
Morena tomó una innumerable cantidad de mates con vecinos del Alto, y en cada charla pudo palpar "el dolor y la angustia que padecen por las pocas posibilidades que tienen para poder vivir la vida dignamente", aseguró.
Por otro lado, el padre criticó las "deplorables condiciones" en las que se encuentra el Penal local. "Los pibes están ahí adentro sin hacer nada productivo, porque no se les ofrece ningún tipo de educación", cuestionó.
"En la alcaidía no hay talleres ni ningún tipo de educación que les permita encarar la vida de otro modo cuando salgan en libertad", agregó el referente de la iglesia San Cayetano, quien conoce desde adentro la situación de la unidad carcelaria a partir de su trabajo en el lugar junto a la Pastoral Penitenciaria.
"Cuando ingresan están fuera del sistema y cuando salen están peor", graficó, y sostuvo que "hay que encargarse de abordar la resocialización de los presos", la cual "no existe".
El padre marchará el domingo. Su destino será la Villa Itatí, ubicada en el partido de Quilmes, en Buenos Aires. "Allá, como acá, hay gente que quiere vivir dignamente", señaló finalmente. (ANB)