Descartan que Giselle haya sido asesinada por ser testigo de un crimen
Fue minimizada por la Justicia la hipótesis inicial de la motivación del asesinato de Giselle Monje, vinculada a su testimonio en una causa por otro crimen. El Fiscal Eduardo Fernández, quien lleva adelante la investigación, y promovió las medidas para intentar determinar la identidad del asesino (una serie de pericias y allanamientos que derivaron en la detención de dos imputados), entendió que Giselle no era una testigo significativa en la causa por el crimen de Lucas Bascur, ocurrido en febrero de 2012. "Nunca tuvo calidad de testigo protegida en ese causa, porque no era una testigo esencial. El homicidio de Bascur ocurrió en el barrio Vivero –donde también fue hallado el cuerpo de la joven-, donde vive la madre de Giselle, a unos 30 metros de esa casa. La joven escuchó cosas, vio personas correr, pero no podía reconocer a nadie, la cara de ninguna persona. No podría haber participado de una rueda de reconocimiento, y con especificidad señalar al probable autor del hecho", sentenció el fiscal, descartando la hipótesis inicial sobre el crimen de Giselle Monje.
Altas fuentes judiciales, que trabajaron en la causa, ratificaron a ANB el parecer de Fernández, y confirmaron que la investigación no avanza en ese sentido.
El juez que entiende en la causa, Marcos Burgos, deberá resolver la situación de los dos detenidos, Eduardo Ariel Fernández y Roberto Bordón, presuntos partícipes en el crimen de Giselle. En el marco del expediente, el magistrado tiene tres opciones: dictar el procesamiento de los dos detenidos; determinar la falta de mérito y seguir investigando, si es que hay pruebas de la participación en el hecho, pero no son lo suficientemente contundentes para tomar una decisión; o bien sobreseerlos y desvincularlos definitivamente de la causa. Definiciones que serán tomadas por el magistrado en los próximos diez días.
Si bien, de manera extraoficial, ANB pudo conocer que hasta ahora las pericias y pruebas realizadas no arrojaron resultados que comprometan a los detenidos, para Fernández, "pruebas hay", referidas a la red de llamados entre los imputados y Giselle. "Si el juez –subrogante, Martín Lozada- hizo lugar a los allanamientos que pedí y a otra serie de medidas, es porque existe un marco probatorio razonable, o no hubiese motorizado esas diligencias", subrayó.
Por otra parte, Fernández solicitó recientemente "más medidas, pericias y una segunda serie de análisis, sobre las que el tribunal hizo lugar, y que serán evaluadas por el gabinete científico de Gendarmería Nacional y el área de Criminalística local. Estamos frente a un cuadro que tiene resultados futuros", analizó.
En tanto, el juez Burgos, indagará a los dos detenidos en los próximos días, ampliando la declaración que ya prestaron ante el subrogante, Lozada.
Giselle fue hallada muerta la tarde del 11 de diciembre pasado en un descampado en cercanías al barrio Vivero, donde vivía su madre. (ANB)