Susana Freydoz fue trasladada al Penal de Ezeiza
La mujer condenada por el asesinato del ex gobernador de Río Negro, Carlos Soria, comparte pabellón con otras 17 internas que tienen en común ser pacientes ambulatorias de tratamientos psiquiátricos.
El traslado de Freydoz desde la clínica Avril de Almagro se concretó durante la mañana del jueves, luego de que fuera notificado al Poder Judicial de Río Negro. Los jueces Carlos Gauna Kroeger, Fernando Sánchez Freytes y María Evelina García Balduini emitieron una resolución aprobando la medida.
Freydoz viajó hasta Ezeiza bajo los efectos de sedantes y, de acuerdo al diario Info News, en esa condición permanecería varios días con el fin de atenuar el impacto que podría generar en ella el arribo a la cárcel.
De esta manera, quedó alojada en el anexo psiquiátrico 27 del Complejo Penitenciario Federal IV de mujeres, formando parte del Proyecto PRISMA (Programa Interministerial de Salud Mental Argentino), dedicado a las internas con trastornos mentales.
"El viaje a Ezeiza estaba previsto para fines de diciembre, pero se demoró porque los profesionales que la atendieron, indicaron que sólo aceptarían la derivación de la mujer si se garantizaba un régimen de atención psiquiátrica de, por lo menos, tres sesiones semanales. En ese sentido, al principio surgió un inconveniente porque el requerimiento de los profesionales no se adecuaba a las normas vigentes", indicó el medio.
La llegada de Freydoz a la cárcel se produjo siete meses después de su internación en Buenos Aires, que en principio había sido prevista para unas ocho semanas tras un intento de suicidio provocado por la ingesta excesiva de barbitúricos.
La mujer fue condenada por la Cámara Segunda del Crimen de General Roca a 18 años de prisión por el crimen de su esposo, Carlos Soria, ocurrido en la madrugada del 1 de enero de 2012.
El hecho fue caratulado como homicidio calificado y agravado por el vínculo, pero "bajo situaciones extraordinarias y atenuantes", que redujeron la pena al mínimo previsto en el Código Penal.
El fallo, de noviembre de 2012, fue apelado en Casación tanto por la Fiscalía, pidiendo la ampliación de la condena a 25 años como por la defensa, que planteó la absolución.