Giselle conocía a los detenidos por su homicidio
Giselle "conocía a Bordón, lo estaba ayudando, preocupada porque lo habían despedido del Municipio, y porque tenía un problema cardíaco". Así lo revelaron a ANB personas del entorno de la joven asesinada en diciembre pasado. Del testimonio, se desprende que Monje se mostró preocupada por la situación del ex chofer del revocado Intendente Omar Goye, cuando en noviembre pasado se instaló en la puerta del Centro Cívico pidiendo ser reincorporado a la plantilla municipal.
El macabro dato, permitiría estimar que Bordón aprovechó la confianza derivada de esa preocupación. "Ella confiaba en él", sostuvieron personas cercanas a la joven de 21 años.
La joven víctima también habría tenido contacto con el empleado municipal, Eduardo Ariel Fernández, con responsabilidad en el manejo del galpón DINARA municipal.
Según pudo saber ANB, habían intercambiado varias comunicaciones telefónicas en días previos a la desaparición y muerte de Gisell, y el rastreo de esas comunicaciones fue clave para la investigación. De hecho, la última de las llamadas corresponde al día 8 de diciembre, es decir el último en el que fue vista la joven, tres días antes de ser encontrado su cuerpo.
Fuentes judiciales señalaron a este medio que una de las hipótesis con más fuerza es que la joven haya sido ultimada en la vivienda que alquila Fernández, empleado de la comuna con antecedentes por robo. En la casa, personal de Criminalística de la Policía y de Gendarmería realizaron diversas pericias y tomaron muestras como evidencia, a la búsqueda de rastros de sangre.
Así, la casas de calle Elguea al 100 del barrio Abedules, podría ser clave para determinar qué pasó con Giselle.
En tanto, Bordón fue detenido sin oponer resistencia en su vivienda del barrio Casa de Piedra.
Este jueves ambos imputados serían indagados.
Los allegados de la joven estudiante de Ciencias Económicas y militante radical, "temen" por la "reacción" que puedan tener de ser obligados a enfrentarse a Bordón, contando con el dato de que existió un conocimiento previo entre Giselle y uno de los ahora detenidos por su asesinato.
En el marco de la investigación, Lozada -a pedido del fiscal Eduardo Fernández- ordenó además secuestrar de los domicilios allanados objetos propiedad de la víctima Giselle Monje; así como llevar adelante una minuciosa pesquisa en dicho sitio a fin de levantar rastros, muestras de sangre y cualquier otro indicio vinculado a la investigación.
Ambos detenidos fueron trasladados al Laboratorio de Biología Forense, en donde se les extrajeron muestras biológicas para un futuro y eventual análisis genético. (ANB)