2013-11-05

El Ejecutivo evalúa modificar ordenanza que regula la instalación de antenas

Analizará la posibilidad de distribuir más antenas en la ciudad, pero de menor potencia y tamaño que las actuales. El secretario de Desarrollo Estratégico, Horacio Fernández, arriesgó en diálogo con ANB que "está comprobado" que las radiaciones no ionizantes producidas por estos artefactos "no ocasionan riesgos para la salud". En Bariloche ya hay 48 antenas de telefonía celular y las empresa piden instalar 35 más. "La radiación que provocan las antenas que se encuentran en la zona céntrica es mucho más baja que la permitida", dijo el funcionario.

Las enfermedades que pueden o no generar las antenas es un tema largamente debatido en los últimos años, pero "a veces la información no es clara", consideró Fernández, quien adelantó que el municipio evaluará en un corto plazo la posibilidad de impulsar un proyecto de ordenanza para modificar la normativa que regula las instalaciones de estas estructuras.

El funcionario señaló que en Bariloche hay colocadas 48 antenas de telefonía celular, todas de entre 18 y 20 metros de altura, y funcionan con potencias menores a los valores habituales que rondan los 1000 watts. En tanto, diversas empresas presentaron pedidos de factibilidad para la instalación de otras 35.

El titular de Desarrollo Estratégico confió a ANB que el Ejecutivo municipal está estudiando "otras alternativas tecnológicas" para resolver la problemática planteada por la necesidad de ampliar y mejorar la cobertura de señal y las restricciones impuestas por la normativa vigente. En este sentido, informó que próximamente se creará una mesa de trabajo integrada por autoridades de la comuna, miembros de la Defensoría del Pueblo, especialistas en la temática y concejales, para evaluar diversos puntos de la actual ordenanza.

Según adelantó, analizarán avanzar en la colocación de más antenas en diferentes zonas de la ciudad, de menor tamaño que las que existen actualmente -podrían oscilar entre los 6 y 8 metros de alto- e incluso que funcionen con grados de potencia más bajos.

Sostuvo que si esta proyección prospera lograrán mejorar el servicio de telefonía, "sin afectar la salud de las personas".

Otro ítem que debatirán detalladamente es el que hace referencia a la distancia que debe haber entre las antenas y los centros de salud, instituciones educativas, clubes y espacios sociales. La norma, aprobada en 2009 y reglamentada en 2010, fija un mínimo de 200 metros en estos casos.

Fernández remarcó que en la jornada sobre "radiaciones no ionizantes emitidas por antenas" desarrollada el jueves pasado en Bariloche, quedó demostrado que "hay que informar bien a la gente sobre este tema tan polémico para evitar que haya interpretaciones equivocadas".

"Es necesario llevar tranquilidad a los vecinos, porque no hay riesgos de generar problemas de salud como muchas veces se dice", afirmó.

Explicó que la doctora Susana García, representante del Ministerio de Salud de Nación, en su exposición aseguró que no existen estudios que demuestren una relación directa entre las radiaciones no ionizantes de las antenas y enfermedades cancerígenas.

El funcionario también se refirió a la disertación de Héctor Carril, integrante de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). "Planteó que cuanto más alejadas están las antenas de los celulares, los teléfonos deben funcionar con mayor potencia y eso es un problema muy serio porque la radiación a la que nos sometemos es mayor", indicó.

Fernández destacó que por lo tanto "si en la ciudad hubiera más antenas, los celulares tendrían mejor señal y la irradiación a la que nos expondríamos sería menor".

Aclaró que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija los valores máximos permitidos de emisión de radiación de las antenas, y sostuvo que sobre estas cifras, el Ministerio de Salud de la Nación establece límites "más conservadores", y a su vez la Comisión Nacional de Comunicaciones define como tope máximo autorizado un número que apenas alcanza la mitad del instaurado por el Ministerio.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Estratégico dijo que la municipalidad cuenta con un equipo de monitoreo continuo ubicado en el Centro Cívico, que se puede consultar vía Internet y mide los valores de radiación producido por las antenas.

"Esta tecnología muestra que la radiación que provocan las antenas que se encuentran en la zona céntrica es mucho más baja que la permitida", aseguró. "Si el equipo da cuenta que no hay peligro y está en un lugar donde mayor concentración de antenas hay, significa que en otros sitios de la ciudad tampoco habría algún tipo de riesgo", expresó.

La ordenanza 1995-CM-09 fue reglamentada en 2010 a través de una resolución en la que, entre otras cosas, se establecieron una serie de requisitos para colocar nuevas antenas. Desde ese entonces hasta hoy varias fueron las nuevas instalaciones que se registraron en diversas zonas de la ciudad y no todas bajo un marco legal.

En mayo de este año, por caso, vecinos de la ciudad denunciaron el emplazamiento de una antena de Personal en el barrio Las Margaritas, lo que derivó en una intimación del municipio hacia la firma para que retire el artefacto que había sido colocado sin autorización.

Fernández hizo hincapié en el "balance positivo" de las diversas ponencias que se llevaron a cabo en la municipalidad sobre el tema. "Aportaron contenido claro", entendió, y enumeró que otros expositores -Fernando Fux, miembro del Servicio de Asesoramiento Técnico de la Federación Argentina de Municipios; Ramiro Pigliapoco, referente de la Comisión Nacional de Comunicaciones; y Guillermo Navone, director de Medio Ambiente de Roca-, avalaron esa posición. (ANB)

Te puede interesar