"Metegol" (2013) de Juan José Campanella
Hace ya casi un año tuve la oportunidad de ver unos veinte minutos de "crudo" de la última película del Oscarizado Juan José Campanella. Fue en una charla que dio en el Festival Internacional de Mar del Plata. El director y dos colaboradores, mostraron material y explicaron muchos pormenores sobre lo que es hacer este tipo de animación en Argentina, de sus expectativas, de la enorme inversión (unos 21 millones de dólares, la mayoría es española) y de los planes a futuro.
Recuerdo que quedé maravillado por la calidad de animación a la que habíamos llegado en nuestro país, en el diseño de personajes, en la iluminación, en los movimientos de cámara, etc. Y se percibía en ese desordenado conjunto de escenas, al Campanella clásico, al de "Luna de Avellaneda" (para mi su mejor film), ese que apoyado en Capra nos conmueve y nos divierte en partes iguales; ese que sin trampas ni golpes bajos construye emoción plano a plano.
¡Y llegó el estreno de "Metegol"!; la película está arrasando en la taquilla y ya ha superado el millón de espectadores. Se sabe por lo bajo que Campanella no sólo quiere superarse a sí mismo (El Secreto de sus Ojos alcanzó los 2.410.000 espectadores y está en el cuarto lugar de los films argentinos más vistos de la historia), sino que va por el primer lugar en el podio que a la fecha lo ostenta Leonardo Favio con su "Nazareno Cruz y el Lobo" (3.400.000 espectadores). Las posibilidades están, y habrá que esperar como funciona el film en las próximas dos semanas.
Pero las aspiraciones de JJC no terminan allí; ha declarado que aspira a que Metegol compita por los Oscar, pero no en película extranjera, sino en la categoría de animación, compitiendo contra Monsters University, Turbo, Mi Villano Favorito 2, etc. Particularmente creo que esto va a ser así, Metegol será una de las cinco o seis películas animadas que irán por la estatuilla; y lo digo por algo que creo perjudica al film a nivel local, pero lo posiciona mejor internacionalmente; y es quizás la mayor objeción que tengo para con la película.
Hablemos de Metegol
Lo primero que hay que decir es que el nivel de animación conseguido por Campanella y su enorme equipo técnico, no tiene nada que envidiarle a Pixar o a Dreamworks. Que con 20 millones de dólares hayan hecho esta película que en los EE.UU costaría 200, habla del talento nacional y de las enormes posibilidades de nuestra industria cinematográfica, aunque Lanata diga lo contrario. Insisto que el nivel de detalle al que han llegado es para aplaudir y demás está decir que nunca hubo una película de animación como ésta en la historia del cine argentino. Es un antes y un después. Los hallazgos estéticos y técnicos se perciben mucho en los pequeños gestos de los personajes, en la profundidad de sus miradas, en las texturas de la ropa que llevan y en sus movimientos. He dicho ya que la luz es maravillosa (si, es del Chango Monti), y que la narrativa que le impregna Campanella es virtuosa como en todas sus obras.
Los tres personajes que dejan el travesaño del metegol y toman vida, le dan a la película el verdadero toque porteño y un soplo de vida y humor que no logran otros personajes en todo el metraje. A mi me hubiese gustado un mayor protagonismo de este trío que supera ampliamente al personaje principal, que a mi gusto le falta entidad para ponerse la película al hombro. Creo que hay algunas cuestiones de guion que no terminan de cerrar como en un buen film de Pixar, pero convengamos que es la primera y que seguramente Metegol 2 (si, va a haber una segunda parte) va a tomar nota de ello. El otro punto al que hacía mención más arriba, tiene que ver con el lugar donde suceden los hechos, un pueblo con bar y metegol, pero también con otras cosas que remiten a otros lugares del mundo. Supongo que es algo calculado y que tiene que ver con la amortización de la inversión a partir de la venta internacional, pero que en algún aspecto contradice sus rasgos argentos bien definidos en varias partes del inicio del film, sobretodo en los tres muñequitos que toman vida y en muchas frases de los niños que juegan al metegol en el bar.
En síntesis, me ha gustado mucho la calidad técnica, la puesta y el montaje del film. Es verdaderamente un hito en la historia del cine nacional. Creo que las necesidades comerciales afectan a esa identidad que siempre esperamos de las películas de Campanella. También hay que fijarse en el guion y en algunos errores menores. Pero desde ya que hay que ir a verla y por un rato, y como decía Raúl Porchetto, "ser la pelotita de este juego".