2012-02-20

"Breaking Bad", una serie genial.

Alguien me había comentado una vez acerca de esta serie, con frases al estilo "te vuela la cabeza". Lo cierto es que realmente es así. Fácil sería el chiste de ligar ese acertado comentario con la particularidad de que en Breaking Bad, hay gente que fabrica metanfetamina. Pero en realidad, la adicción que produce este show televisivo que ha durado hasta ahora 4 temporadas, tiene más que ver con el maravilloso arte de escribir exelentes historias, y de como hacen sus creadores para poder suspendernos en un limbo de reflexiones y especulaciones sobre las derivaciones de la trama, o del bello perdurar de momentos sublimes en la piel de esos extraordinarios personajes.

En Breaking Bad, nos encontramos primero con Walt White. Un químico que tal vez pudo tener una carrera brillante, pero que nos lo muestra en su primer capítulo, dando clases en un colegio secundario y luego, para juntar unos pesos más, de cajero en un lavadero de autos. Con una familia compuesta por su mujer (Skyler) embarazada y su hijo (Junior), quien padece de una discapacidad, su presente es bastante precario y a eso se le suma un cáncer de pulmón que, en principio, le dejaría tener un par de meses más de vida. La cuestión es que este hombre atormentado, rodeado de preocupaciones y de incertidumbres en relación a cómo se sustentará su familia cuando él muera, decide hacerle honor al título de la serie, que más o menos significa "tomar el mal camino", y comienza a fabricar drogas sintéticas (metanfetaminas) con un ex alumno (Jesse Pinkman) que hace rato optó por el camino del delito.

Y así arrancamos con esta exelente propuesta narrativa; la de un hombre común metido en situaciones extraordinarias. Sin embargo, esta introducción de Walt en los submundos de la producción y venta de drogas, no lo aleja de las cuestiones más domésticas, la de su relación con familiares y amigos y la de si mismo frente a la muerte. Walt necesita dinero, mucho dinero para que su mujer puede afrontar la vida que continúa, para que sus hijos puedan ir a la universidad, pagar el seguro médico, los cumpleaños, los viajes y, por supuesto, cubrir la hipoteca de la casa(hollywood podría instaurar un subgénero cinematográfico con este tema que pende cual espada de Damocles, de cada uno de los ciudadanos norteamericanos). Decía que a diferencia de muchas propuestas en las que el personaje resuelve en cada entrega uno o varios problemas y en donde poco o nada se conoce de su vida diaria, de su existencia más ordinaria, aquí en BB, la vida diaria, la familiar, la de su trabajo "normal", comienza a entremezclarse con su labor de "cocinador" de metanfetamina, y al estar ésta última actividad ocultada por Walt a su entorno, va generando una innumerable cantidad de caminos alternativos para complejizar la trama de la serie. Al mismo tiempo, esta ambiguedad por la que transita el casi siempre atormentado Walt, le da más realismo a la historia. Porque varias cosas que están puestas al servicio de una relato picante y cuya premisa es reavivar en cada entrega el pacto de fidelidad que se establece entre serie y espectador, no llegan a la postre a resultar maniqueas o artificiales, como por ejemplo que Walt tenga justamente un cuñado que trabaja en la DEA.

Saco un subtema, que es bien general y que compete tanto a las series de televisión como a los largometrajes de cine: los nombres de los personajes. A todos nos ha quedado en la memoria el nombre que portaba el personaje de Williem Dafoe en la cinta de David Lynch "Corazón Salvaje": Bobby Perú; o el de su coequiper Isabella Rosellini: Perdita Durango. En BB, los personajes son exquisitos, queribles y odiables, reconocibles, divertidos y patéticos, todo al mismo tiempo; y tienen nombres que seducen y resuenan, su sonoridad llega a ser pertinencia y es entonces cuando entendemos que cada uno de ellos, sólo podría tener el nombre que tiene. Su mujer: Skyler (que nombre!!!) y su cuñada: Marie; su cuñado, policía de la DEA, se llama Hank; su imposible socio, ya dijimos es Jesse Pinkman y su exéntrico y divertido abogado es Saul Goodman. Sumémosle a éstos, el conjunto de personajes latinos (la historia transcurre en Albuquerque, Nueva Méjico, muy cerca de la frontera) como Héctor (el tío, igual a Cámpora) Salamanca, Don Eladio, Gustavo Fring (que es chileno, exelente Giancarlo Espósito), Tuco Salamanca y tantos otros, que dan sonoridad y acompañan las muy buenas interpretaciones de estos actores y actrices que nada deben envidiarles a las grandes estrellas de la actuación.

Durante lo que me llevó el visionado de las cuatro temporadas, aproximadamente dos meses (bajadas de internet), he convivido con esta familia, me he angustiado con Walt y con Jesse, he padecido el temor a las reacciones de los carteles mejicanos, he investigado con Hank, le he hecho trampas para que nunca caiga Walt, a quién en varias oportunidades he también despreciado. Mi cabeza evidentemente se alteró en esos tiempos, y sólo se lo puedo atribuir a un tipo llamado Vince Gilligan y todo su equipo, que me han dado lo que a veces dan los buenos fims: poder vivir con los fantasmas en algo que parece tan real...

Van cuatro temporadas y se está esperando por la quinta y última, que precisamente se está rodando este año. Y la productora de esta serie, es nada más y nada menos que la cadena de cable AMC, la eterna rival y competidora de HBO. Ya hemos mencionado en esta columna a otra serie que se emitió por AMC, la gran "Rubicon", tristemente cancelada luego de su primer temporada (http://www.anbariloche.com.ar/elmirador.php?idmirador=60). No está demás, decir que también pertenece a este canal, la exitosa "Mad Men" y la más nueva "The Walking Dead". Todas, de exelente factura, y muy lejos del adocenamiento de las series más convencionales.

Esta columna que escribo hace ya un par de años, tiene la particularidad de no ser de crítica, sino de recomendación de películas o en este caso series que me han gustado y de las que considero, tienen valores artísticos de fuste. Breaking Bad es sin dudas una obra de arte, una joya en capítulos, que se sobrepone a su condición de producto televisivo para entrar a ese exclusivo lugar de los elegidos de siempre.

A verla.

Te puede interesar