“No tengo dónde dormir”: el drama de un jubilado que pasa las noches frente al Bouquet Roldán | ANBariloche
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“No tengo dónde dormir”: el drama de un jubilado que pasa las noches frente al Bouquet Roldán

Hace dos días que Arturo Aravena duerme en la vereda del hospital. Perdió la habitación que alquilaba porque no pudo pagar a tiempo y denunció que personal de seguridad lo echó de la sala de espera cuando se quedó dormido en una silla.
13/05/2026 20:00 Hs.
Hospital Bouquet Roldán, Neuquén.
Hospital Bouquet Roldán, Neuquén.

El frío empezó a sentirse fuerte en Neuquén y, mientras muchos vuelven a sus casas para refugiarse de las bajas temperaturas, otros no tienen a dónde ir. En la puerta del hospital Bouquet Roldán, sobre calle Planas, Arturo Aravena intenta pasar las noches como puede, envuelto en pocas cosas y buscando un rincón donde descansar un rato.

Hace dos días quedó en situación de calle. Es hombre, cobra una jubilación mínima y hasta hace poco alquilaba una habitación. Pero el dinero le llega después del 20 de cada mes y los dueños del lugar le exigían pagar antes del día 10. No pudo cumplir y tuvo que irse.

“Me pidieron que desocupara la pieza”, contó con resignación. Ahora duerme afuera del hospital, el mismo lugar al que asiste para seguir un tratamiento por consumos problemáticos. Allí participa de reuniones organizadas por el área de Salud Mental y, según explicó, su médico le insistió para que no abandone el tratamiento.

 

Una silla, calefacción y unos minutos de sueño

Este miércoles por la mañana entró al hospital para esperar una charla grupal que comenzaba a las 11. Había pasado otra noche casi sin dormir. El cansancio le ganó.

Se sentó en una silla de la sala de espera, sintió el calor de la calefacción y se quedó dormido.

Minutos después, según relató, personal de seguridad se acercó para decirle que no podía permanecer ahí. “Me dijeron que si seguía durmiendo iban a llamar a las autoridades para sacarme”, afirmó.

Arturo asegura que el momento fue humillante. “Yo estaba sentado, no estaba acostado ni molestando a nadie. Solamente me quedé dormido porque no dormí bien en toda la noche”, explicó.

Arturo, jubilado que duerme en la calle.

 

“Me sentí como si no fuera una persona”

Mientras hablaba, la angustia se le notaba en la voz. Dijo que lo que más le dolió no fue solamente tener que salir de la sala, sino la forma en que lo trataron. “Me sentí vulnerado. Como que no valgo, como que no fuera una persona”, expresó.

Contó también que otra persona que estaba en el lugar intentó defenderlo al ver la situación. “Les dijo que yo estaba sentado nada más”, recordó.

Arturo insistió en que intenta salir adelante y sostener el tratamiento. “Estoy haciendo las cosas bien, estoy viniendo al grupo porque quiero recuperarme”, señaló.

Después de la reunión debía continuar con distintos trámites para intentar resolver su situación habitacional. Pero mientras tanto, sigue sin tener un lugar donde dormir.

 

El frío y una realidad que golpea cada vez más

La historia de Arturo refleja una problemática que se repite cada vez más en Neuquén. Con la llegada del invierno, crece la cantidad de personas que pasan las noches en la calle, muchas veces refugiándose en hospitales, terminales, galerías o cajeros automáticos para escapar de las bajas temperaturas.

Detrás de cada persona hay una historia distinta: jubilaciones que no alcanzan, alquileres imposibles, trabajos perdidos o problemas de salud mental y consumos.

“Todos necesitamos dormir”, dijo Arturo antes de volver a acomodar sus pocas pertenencias en la entrada del Bouquet Roldán. Afuera, el frío seguía avanzando.