Compraron departamentos “en pozo” y se los entregaron con grietas, sin ascensor y con cocheras inutilizables | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

Neuquén

Compraron departamentos “en pozo” y se los entregaron con grietas, sin ascensor y con cocheras inutilizables

Un fallo judicial ordenó terminar un edificio de Neuquén que fue entregado con graves problemas. Además, la desarrolladora deberá indemnizar a los propietarios porque varios departamentos tenían menos metros de los prometidos.
13/05/2026 19:00 Hs.
Edificio en Neuquén.
Edificio en Neuquén.

Vecinos que habían invertido sus ahorros en departamentos “en pozo” terminaron viviendo una verdadera pesadilla en Neuquén.

Después de años de reclamos por demoras, fallas estructurales y cocheras que nunca pudieron usar, la Justicia falló a su favor y condenó a la desarrolladora responsable del edificio ubicado en Illia y Alderete.

El juez Civil Martín Peliquero ordenó que se finalicen las obras pendientes y que se indemnice a los propietarios afectados. También extendió la responsabilidad a integrantes de la familia vinculada a la empresa constructora, al considerar que hubo un cambio de sociedad para seguir operando pese a los incumplimientos.

La historia comenzó con la compra de departamentos y cocheras “en pozo”, una modalidad muy común en desarrollos inmobiliarios. Pero el sueño de la vivienda propia se transformó en un problema que se extendió durante años.

 

Un edificio entregado a medias

Según quedó acreditado en la causa, el edificio fue entregado con una demora de 41 meses y todavía sin condiciones básicas para vivir.

Los propietarios recibieron sus departamentos sin luz, agua, gas ni ascensor funcionando. Además, aparecieron grietas, filtraciones y problemas en el sistema contra incendios.

Uno de los mayores conflictos estuvo relacionado con las cocheras. Quienes habían comprado esos espacios nunca pudieron utilizarlos porque el montacoches previsto para acceder al primer piso jamás fue instalado.

La situación se agravó porque varias cocheras de planta baja fueron convertidas en locales comerciales, dejando prácticamente inutilizable el sistema previsto originalmente.

La pericia realizada durante el juicio concluyó que el edificio todavía no está terminado y que faltan obras importantes, como revestimientos exteriores, reparaciones de filtraciones y la instalación definitiva del sistema de elevación de vehículos.

Actualmente, además, el inmueble sigue teniendo problemas eléctricos, fallas de seguridad y múltiples detalles pendientes de terminación.

“El edificio no podía utilizarse de manera apropiada”, sostuvo el juez en la sentencia.

 

Departamentos mucho más chicos

Otro de los puntos que más indignación generó entre los compradores fue la diferencia de metros cuadrados entre lo prometido y lo entregado.

El fallo determinó que algunas unidades tenían entre un 16 y un 20 por ciento menos de superficie que la acordada en los boletos de compra-venta.

En uno de los casos analizados, un departamento vendido como de 52,70 metros cuadrados terminó teniendo apenas 42,46.

Por esa razón, el magistrado también reconoció indemnizaciones económicas para los damnificados.

 

La Justicia apuntó contra las dos empresas

Durante el juicio se analizó además el rol de las empresas involucradas en el proyecto.

El juez consideró probado que la firma original abandonó la obra y que otra sociedad continuó con el emprendimiento, aunque manejada por personas del mismo entorno familiar.

Según la sentencia, existió una continuidad “material, operativa y funcional” entre ambas compañías.

Por eso, la condena alcanzó tanto a las empresas como a integrantes de la familia vinculada a la desarrolladora.

El magistrado sostuvo que el cambio de sociedad habría sido una forma de continuar con la actividad pese a los reclamos acumulados por parte de los compradores.

Qué deberán hacer ahora

El fallo obliga a los responsables a completar las obras necesarias para terminar el edificio y conseguir finalmente el certificado municipal de final de obra.

Además, deberán pagar indemnizaciones por las demoras, la imposibilidad de usar correctamente las unidades y cocheras y las diferencias de superficie detectadas.

Sin embargo, el juez rechazó aplicar daño punitivo, al considerar que no se comprobó una maniobra dolosa que justificara una sanción económica adicional.

Temas de esta nota