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Oportunidad

El desafío de terminar el secundario siendo adultos

Una posibilidad para muchas personas que, por distintas razones, no pudieron finalizar sus estudios. En el Centro Educativo para Trabajadores, se encuentran abiertas las inscripciones.
14/12/2024 00:00 Hs.
Este año egresarán 20 adultos del Centro Educativo para Trabajadores. Fotos: Marcelo Martínez.
Este año egresarán 20 adultos del Centro Educativo para Trabajadores. Fotos: Marcelo Martínez.
Por Claudia Olate

Terminar el secundario siendo adultos. Siendo trabajadores. Siendo jubilados. Siendo padres, madres, abuelos. Saldar una cuenta pendiente, o cerrar un ciclo. Animarse y perder la vergüenza, vencer las barreras. Historias que se repiten en cada una de las más de 10 escuelas de nivel medio para personas mayores de edad. 

En el Centro Educativo de Nivel Medio para Trabajadores (CENMT), el próximo martes se egresarán 20 personas, de distintas edades, pero que incluso superan los 70 años. “Vine con vergüenza, un poco de desconfianza o incertidumbre y me encontré un grupo muy lindo, profesores muy buenos”, cuenta Juan Carlos Luza, jubilado, el estudiante "más viejo" como dice, a punto de recibir su diploma.

La diferencia, dicen quienes enseñan a adultos, es que hay un compromiso real, un esfuerzo en la decisión de ir todos los días a estudiar, cuando la mayoría tiene trabajo, familia u otras obligaciones. 

Eliana Palmas tiene 61 años y dice que siempre quiso estudiar, pero fue madre joven y no pudo seguir adelante. “Mi marido quería que me quede en casa cuidando de la familia”, expresa y añade que luego, pasaron los años, se separó y trabajó hasta que un diagnóstico médico le indicó que no podría volver a realizar trabajos esforzados.

Los estudiantes se egresarán el próximo martes. Foto: Marcelo Martínez.

En ese momento, tuvo que pensar qué hacer para pasar su tiempo y recordó esa deuda pendiente de la juventud. Se anotó en la primaria para adultos y apenas terminó, siguió con el secundario. “Siempre me gustó estudiar”, añade en los pocos minutos que charlamos, ya que tenía que rendir Química, según dice, la materia que más le costó. 

El Centro Educativo para Trabajadores se creó hace 36 años, a pedido de UPCN para que los adultos que se desempeñaran laboralmente y estuvieran sindicalizados, pudieran continuar estudiando. 

Ángeles Rivas, directora del establecimiento, contó a ANB que se crearon cuatro en Río Negro, pero solo sobrevivió la escuela de Bariloche. “Cuando dijeron que había que cerrar, la primera directora de la escuela, abrió más las inscripciones y se multiplicaron los alumnos”, acotó.

“Soy empleado en un supermercado, tengo dos hijos y quería que vean que se puede. Que el estudio tiene que ser prioridad para los jóvenes y que nunca es tarde para seguir aprendiendo”, afirma con convicción Alberto Saavedra, otro de los estudiantes que completó el ciclo de 3 años para finalizar el secundario. 

En este sentido, agrega que “hay un mito que para nosotros acá se cayó: tu cabeza no pierde capacidad. No tiene que ver la edad, no es un impedimento para nadie”. 

La mayoría de los estudiantes que ahora se egresa del secundario para adultos, piensan en continuar una carrera, un curso, otra capacitación. “Te das cuenta de grande de lo importante que es estudiar, de las herramientas que adquirís”, señala Alberto. 

Juan Carlos y Alberto piensan seguir estudiando el año que viene. Foto: Marcelo Martínez.

“Este número de egresados es bueno, ya que si bien antes de la pandemia teníamos muchos más estudiantes, luego bajó mucho la matrícula”, explicó la directora y remarcó que “este grupo ha mantenido viva la escuela este año”. 

La escuela tiene dos orientaciones: Perito en Administración y Perito en Salud. Tienen materias troncales que comparten y luego, algunas específicas de cada orientación. La enseñanza se divide en módulos y los profesores trabajan en parejas pedagógicas.

“Tenemos identidad propia. Es una escuela hermosa y queremos que más gente sepa que está bueno seguir estudiando, que además se crea un vínculo, que es un espacio de socialización”, remarcó la directora.

“Acá aprendí a ser preguntón, me abrió la mente, me hizo preguntarme cosas, pensar en el origen de las respuestas”, afirma Juan Carlos, sentado en una de las aulas de la escuela y agrega que “a mi edad, me sirve para aprender, porque ya trabajo no creo que me den. En otros países les dan oportunidades a los viejos, acá somos descarte”. 

Estudiar siendo adulto, no es sencillo. Hay que combinar horarios, destinarle varias horas de lunes a viernes a una tarea más que se suma a las responsabilidades del día a día de cada uno. “Me tuve que mentalizar que de lunes a viernes iba a estar todo el día afuera. Me iba temprano a trabajar y de ahí me venía para acá, pero la escuela es flexible, la misión de todo el equipo de trabajo acá es que todos terminemos”, afirma Alberto.

"La edad no es un impedimento para nadie”, dice Alberto. Foto: Marcelo Martínez.

El hombre, que tiene 51 años actualmente, afirma que “este año fue difícil, muchos se quedaron sin trabajo, pero entre todos nos animamos, los compañeros estamos al tanto de lo que le pasa al resto. Cuando hay un problema, lo resolvemos en comunidad” y agrega que “tenemos esa sensación de que la escuela es nuestra y eso es hermoso”.

Actualmente, las inscripciones se encuentran abiertas y este año, además, sacaron el límite de edad de 21 años como mínimo para poder estudiar allí. Ahora, se pueden inscribir personas mayores de 18 años, con el compromiso de finalizar el secundario.

El CENMT, que comparte edificio con la escuela primaria 255, se encuentra ubicado en Pablo Mange y Rolando. Las personas interesadas en inscribirse, pueden contactarse al +54 294 421 1122 (ANB)

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