PASO a PASO, nada claro | ANBariloche
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PASO a PASO, nada claro

Elecciones en junio: uno de los escenarios que analiza el Gobernador. Peligra la implementación de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias. Pichetto dejó de insistir por las PASO y Weretilneck especula con llamar a votar durante el primer semestre de 2015. Los tiempos de los desembolsos petroleros, son claves. El PJ se debate: ¿Congreso o intervención?
21/01/2015 00:00 Hs.
PASO a PASO, nada claro
PASO a PASO, nada claro

En Río Negro nada es lo que era, o lo que parecía que podía llegar a ser. Alberto Weretilneck ya no forma parte del proyecto nacional al cual adhirió y elogió durante años, y, bajo otro paraguas político, lleva al límite la discrecionalidad que le permite la Constitución para el armado del cronograma electoral.

Su principal jugada incluye no permitir la implementación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), y convocar a votar durante el primer semestre de 2015. Mayo o junio, una de las alternativas. Septiembre u octubre, la otra. Esa decisión está atada a los desembolsos de la renegociación de los contratos petroleros, y la capacidad de gestión de su Gobierno para realizar obras que puedan mostrarse. “Acumular capital político, de la mano de la gestión”, es el mensaje que Weretilneck transmite a sus colaboradores en relación a la disponibilidad de fondos frescos.

El Gobernador no requiere de las PASO para dar forma a su propuesta político-electoral provincializada. Por el contrario, ir directo a las elecciones generales le daría tiempo para pulir ese armado, sin someterse al juicio ciudadano hasta tanto el proyecto tome forma. Mientras tanto, el camino definido es desarrollar una estrategia “fina” y conservadora, que al radicalismo provincial le dio frutos durante 28 años: recorrer cada ciudad y pueblo entregando subsidios, pequeños aportes, vincular al mandatario con cada beneficiario de obra pública y organización intermedia apoyada. Foto y a sumar.

En el armado electoral, además, debe computarse el esfuerzo por esmerilar la ascendencia del senador Miguel Pichetto ante los intendentes justicialistas y del Frente para la Victoria (FpV), a base de promesas de obras y recursos.

El Ejecutivo ya plantea “dificultades técnicas” para la realización de las PASO, pero esconde que le corresponde de manera absoluta el manejo de los tiempos para permitir esa democrática y superadora interna abierta. La Ley fue votada por la Legislatura el pasado 22 de agosto, y aún no fue reglamentada.

El núcleo duro del Gobernador confía que, sumado a la caída electoral del FpV nacional y un posible “arrastre massista”, alcance para lograr la continuidad.

El oficialismo cuenta además con un inesperado aliado para no habilitar las PASO: Pichetto ya no insiste en su implementación, convencido que sería someterse a un prolongado y complejo esfuerzo y exposición, que podría resolver en un Congreso partidario, o incluso a través de una intervención nacional del partido.

La falta de definición del Intendente de General Roca, Martín Soria, sobre su participación en el desafío electoral provincial, irritan al Senador. Ambos dirigentes se profesan desconfianza, históricamente arraigada en el peronismo rionegrino y consolidada durante 28 años de traiciones y “sálvese quien pueda”.

Pichetto pidió a Nación la intervención del partido, su “ordenamiento” y la definición de su candidatura, para evitar la disputa puertas adentro.

Las próximas horas serán clave en la definición. El Senador y el Intendente están en Buenos Aires y se reunirán con el operador kirchnersita Juan Carlos Mazzón, quien intermediará entre el grupo de máxima conducción del proyecto y los rionegrinos.

El armado electoral del PJ-FpV debe contemplar la demanda de intendentes, legisladores, ex funcionarios provinciales que abandonaron el Gobierno tras el salto al massismo de Weretilneck. Así, en lugar de pugnar por las primarias abiertas, la conducción partidaria alienta el mecanismo denominado la “compactadora” -reparto definido en una oficiana de los cargos y lugares en las candidaturas-, utilizado por el radicalismo en el Gobierno para zanjar sus diferencias internas.

No son muchas las voces que se alzan contra este escenario. El legislador kirchnerista Martín Doñate sigue reclamando las PASO, en las cuales pretende participar. La Intendenta de Bariloche María Eugenia Martini calificó como “falta de respeto” la posibilidad que esas elecciones primarias no se concreten. El radicalismo, ahora conducido por el ex Gobernador Horacio Massaccesi, tampoco levanta la voz y analiza diluir su propia oferta electoral.

La falta de definiciones sobre el cronograma de elecciones dispara especulaciones y permite a quienes manejan esos tiempos -o tienen capacidad de negociar políticamente la definición- acomodar los plazos institucionales a sus necesidades electorales. Avanzan PASO a PASO, pero no dejan nada en claro.

Santiago Rey