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Crece la tendencia de los "Couchsurfers" en Bariloche

Por curiosidad, para "achicar presupuestos", o por vocación viajera, cada vez más personas eligen esta experiencia de viaje. La premisa es llegar a una ciudad en la que alguien cede un lugar para dormir o alojar a los viajantes y poder conocer un destino "como un poblador del lugar". Qué es el "couchsurfing". Más de 500 barilochenses ya se sumaron a la iniciativa. El testimonio de una de ellas. Mirá las fotos.
23/11/2013 00:00 Hs.
Crece la tendencia de los "Couchsurfers" en Bariloche
Crece la tendencia de los "Couchsurfers" en Bariloche

En tiempos de redes sociales que muchas veces acortan distancias y permiten generar vínculos con personas de cualquier lugar del mundo, se mantiene vigente una red de viajeros que invita a acercarse, a retomar el contacto entre las personas.

Todo comenzó en el 2004 con cuatro amigos y un viaje a la remota Islandia, donde se formó el proyecto "Couchsurfing" que a la fecha acusa más de 5,9 millones de miembros con presencia en 100 mil ciudades en todo el globo.

La idea es bastante sencilla, se trata de estar dispuesto a dar "asistencia" y un lugar gratuito para alojarse a los viajeros, abriendo las puertas del hogar y facilitando su estadía en la ciudad. Pero a diferencia de un hotel o una agencia de viajes, esta metodología propicia el contacto y el intercambio de experiencias y de culturas para conocer en profundidad a una sociedad.

San Carlos de Bariloche, con su renombre de capital turística, no podía estar ajena a esta propuesta. La ciudad cuenta con más de 500 vecinos que adhirieron de una manera u otra al estilo "couchsurfers".

Alexia Weber tiene 24 años pero hace tan sólo tres años eligió esta ciudad como destino, y hace dos ingresó en la red de viajeros. Puso a disposición el lugar en el que vive, alojó algunos viajantes y experimentó por sí misma ser "visitante" en otro país.

"Desde la perspectiva del viajero, cuando estás en una ciudad o un país diferente, estar con locales te da una perspectiva fuera de lo 'turístico' que es lo que se muestra para afuera. Tenés una experiencia genuina de lo que es la sociedad, la vida y el día a día en ese lugar", explicó a ANB Alexia en una definición que le da sentido a todo lo que rodea al Couchsurfing.

De hecho, su opinión resulta bastante interesante al saber que trabaja en un hostel de los tantos que hay en la ciudad y que conoce esa relación "desde atrás de la recepción", como la define. "Por más que puedas charlar e incluso hacerte amigos, estás representando a una empresa y dando un servicio", añadió.

Lejos está de tratarse de una simple moda, de hecho es algo que todos han experimentado alguna vez, pero tiene esa concepción del mundo como una aldea. Una aldea en la que sólo se necesita crear un perfil en el sitio web oficial, decidir qué es lo que se quiere hacer (anfitrión, viajante, o simplemente buscar amigos), porque además de intentar pasear por el mundo también se permite crear eventos con el simple propósito de conocer gente.

Pero como en toda comunidad, también existen normas que respetar: "Normalmente cada anfitrión explica en una sección de su perfil la cantidad de días que puede hospedar, cómo son sus horarios, reglas de la casa y cosas así. Como huésped siempre trato de ser abierta, conocernos, compartir algo, y cuando viajo que no sea simplemente un 'estoy durmiendo acá gratis y nada más', colaborar en la casa, comprar comida y mantener mi equipaje ordenado".

Lo cierto es que uno de los valores que prevalece en esta red de viajeros es la honestidad. De hecho, de eso depende la información que cada uno provee en su perfil. No obstante, la seguridad -tanto para quien hospeda como para el viajante- es un tema que surge cuando un "couchsurfer" inicia su camino.

En este sentido, Alexia aclara que en cada perfil de usuario pueden leerse las referencias de sus anteriores anfitriones o huéspedes aunque reconoce que "no todos se sienten cómodos abriendo las puertas de su casa a extraños, y al mismo tiempo mucha gente tiene expectativas o pretensiones con respecto a lo que quien te aloja pueda ofrecer".

Para quienes no se siente cómodos, el sitio propone un "requisito" más y es el de abonar una suma de dinero para obtener un "perfil verificado" y de esa manera brindar mayor seguridad. No obstante otros usuarios sugieren "siempre hacele caso a tu instinto", yendo al plano netamente humano y dejando de lado las ventajas que de por sí ofrecen los sistemas informáticos.

Aún así, Alexia se muestra optimista ya que ha viajado a Mendoza, Córdoba, Jujuy (Quebrada de Humahuaca) e incluso pudo conocer las ciudades de Sucre y La Paz en Bolivia.

Ahora bien, para quienes piensan en las ventajas económicas y en el importante ahorro que se puede generar, la "couchsurfer" barilochense deja en claro que existe cierta reciprocidad ya que "hospedás a alguien a quien no sabes si volverás a ver otra vez, no le cobrás y no lo obligás a que compre comida o cocine, o lave los platos. Cada quien da lo mejor de sí. No necesariamente la persona que hospedás va a hospedarte a vos en el futuro".

Todo indica que las posibilidades son casi infinitas. Se trata de "surfear" y estar dispuesto a viajar y conocer a otras personas. Si bien mayormente se trata de un público joven, la experiencia es válida para todos.

En la era de las comunicaciones, existe otra variante, otro grupo de personas que prefieren retomar el contacto personal. Incluso el Couchsurfing sugiere hasta una filosofía de vida que Alexia está dispuesta a explicar una vez más: "No es plata, ni un beneficio material ni tangible. Es cómo te hace sentir brindar algo sin esperar nada a cambio, sólo ayudar a otros a que disfruten su estadía en el lugar en el que vivís, y que lo vean a través de tus ojos! es una gran red de buena onda!". (ANB)

Datos de interés

Couchsurfing está presente en 207 países.

La edad promedio del couchsurfer es de 28 años.

El 69 por ciento de los integrantes de la red buscan dónde hospedarse.

Más de 300 ciudades tienen eventos propios nacidos de esta red de viajeros.

Existen 44 miembros en la Antártida.

Un miembro de couchsurfing ostenta el récord de haber recorrido 197 países con este sistema.