El Bolsón y su soberanía | ANBariloche
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El Bolsón y su soberanía

Un pueblo movilizado y un intendente que se animó a decir "no", lograron frenar la construcción de un mega emprendimiento urbanístico ubicado al pie del Cerro Perito Moreno, en la localidad rionegrina de El Bolsón. Un nota de Santiago Rey para Miradas al Sur.
02/06/2013 00:00 Hs.
El Bolsón y su soberanía
El Bolsón y su soberanía

La iniciativa de la empresa Laderas S.A. violenta la normativa vigente; pretende ser construida sobre un mallín que es fuente de abastecimiento de agua durante el verano para centenares de familias; es utilizada por los empresarios como motivo de extorsión al poder político local y provincial; cuenta con el apoyo de la mayoría de los medios de difusión de la ciudad; y está vinculada -frutilla de la torta- con la empresa Hidden Lake del magnate inglés Joe Lewis, que ya se apoderó del lago Escondido.

En El Bolsón llaman "jiparracos" a los herederos de la cultura hippie, a los artesanos, hombres y mujeres de la cultura, a quienes optaron por una vida en contacto con la naturaleza, y a todos aquellos que no comparten la idea de "desarrollo" que impone el poderoso sector empresarial local. El apelativo remite a aquel despectivo "sudacas" que le endilgaba la ostentosa Europa a los inmigrantes latinoamericanos.

No es el único grupo del heterogéneo mosaico social bolsonés. Pero sí el más estigmatizado. También están los paisanos y los indios, habitantes rurales, integrantes de comunidades originarias en algunos casos, que tampoco gozan de prestigio social entre los dueños del poder económico local.

Como nunca en su historia, estos grupos se unieron en las últimas semanas para rechazar el proyecto y respaldar al Intendente Ricardo "Caleuche" García. 4.500 vecinos -sobre una población general que no llega a las 30 mil- marcharon para pedir al jefe comunal que "resista las presiones" y no firme un acta acuerdo a medida de los intereses de la empresa Laderas.

La firma -con una ambigüa actitud del Gobernador Alberto Weretilneck- instaló en la agenda institucional y mediática local, que la temporada invernal de esquí y turismo juega su suerte en la aprobación del proyecto, y que el Cerro Perito Moreno es inviable sin el desarrollo urbanístico pretendido.

Pero la Justicia ya advirtió sobre la irregularidad del proceso y demora una definición de fondo que determine si las más de 600 hectáreas de campo para pastoreo de ganado, pequeñas unidades económicas rurales, y ex tierras fiscales vendidas a precio irrisorio, se convertirán en un hotel cinco estrellas, cancha de golf, club house, y en un loteo de primer nivel de mercado.

La historia

En 2011 la empresa Laderas S.A. logró, en un amañado proceso, la concesión para la explotación del centro invernal del Cerro Perito Moreno, ubicado a 25 kilómetros de El Bolsón. El contrato incluía la obligación de desarrollar una villa turística -con hostería, cabañas y bungalows- en las 606 hectáreas del cerro, oportunamente cedidas por la Provincia al Club Andino Piltriquitrón. Al término de la concesión de 30 años, la infraestructura quedaría en manos del Estado,

Pero Laderas desconoció esa directiva y propuso al Estado provincial y municipal realizar un loteo y desarrollo inmobiliario en más de 600 hectáreas linderas, en la zona de Mallín Ahogado, con afectación sobre una Reserva Natural. Bautizó el proyecto "2020" y comenzó con su trabajo de imposición, para el que contó con el apoyo -por convicción o conveniencia económica- de la mayoría de los políticos y medios de comunicación de El Bolsón. El periodista Walter Augello, en charla con Miradas al Sur, denominó "poderosa maquinaria de propaganda" la estrategia desarrollada.

Pero la historia y los procesos sociales y políticos tiene vericuetos y salidas impensadas.

Hoy no sólo está judicializado el proyecto "2020". También lo está la obtención de las tierras sobre los cuales pretende realizarse el loteo. Los Tribunales investigan el proceso que permitió a Maximiliano Mazza -cuñado de Nicolás Van Ditmar, gerente de Hidden Lake, la empresa de Joe Lewis- hacerse de 850 hectáreas en un lugar privilegiado. Fernando Kosovsky, abogado de comunidades de pueblos originarios y asesor de la Asamblea en Defensa del Agua y la Tierra -entidad que motorizó las denuncias y visilibizó el proyecto-, explicó a Miradas al Sur que las tierras fiscales fueron transferidas por parte de la Provincia a Mirta Soria, hija del poblador rural Cipriano Soria. Seis meses después de esa operatoria que hoy investiga la Justicia, la mujer vendió a Mazza 850 hectáreas a un precio irrisorio de 130 pesos la hectárea.

El empresario ahora ofrece las tierras a 24 mil dólares los mil metros cuadrados (240 mil dólares la hectárea), en el marco del proyecto de urbanización en Mallín Ahogado.

El periodista Daniel Otal -en diálogo con Miradas al Sur- calificó a Mirta Soria de "testaferro" de Mazza, y al propio Mazza como "cara visible" de un proyecto que, en realidad, está ligado a los intereses de Hidden Lake, es decir, Joe Lewis y Lago Escondido.

La legislación de Tierras rionegrina prevé que los antiguos pobladores obtengan el dominio de los lotes fiscales que ocupan, tras un proceso que impide la venta o segunda transferencia en un período menor a cinco años. Además, el cambio de uso -de veranada para pastoreo a urbanización turística de alta gama- también está restringido, con el objetivo precisamente de evitar la especulación inmobiliaria.

La dirigencia del radicalismo -que durante 28 años gobernó la Provincia- está bajo sospecha por la transacción. El ex Gobernador Miguel Saiz y los ex funcionarios de la Dirección de Tierras Jorge Belacín y Daniel Tait, fueron señalados por los denunciantes como partes de la maquinaria del sensacional negocio turístico-inmobiliario.

El presente

Si la complicidad del ex gobierno radical no dejaba duda, la posición de la actual administración del frentegrandista Weretilneck, puede ser calificada como "oscilante".

A fines de 2012, el Intendente García fue convocado por el Fiscal de Estado provincial, Pablo Bergonzi a una reunión por este proyecto, en Bariloche. Dicen allegados al Intendente que al llegar al lugar del encuentro, "Caleuche" vio al propio funcionario rionegrino bajar de una camioneta de Laderas. Desde entonces el jefe comunal desconfía de Weretilneck y su equipo.

El mes de mayo fue clave en esta historia, que generó una divisoria de aguas muy profunda en el pueblo-ciudad.

El miércoles 22, los empresarios realizaron una marcha, acompañados por comerciantes, la cúpula del Club Andino Piltriquitrón, vecinos sin identificación partidaria, y trabajadores de los gremios de Comercio y Hotelero-Gastronómico (cuyos principales dirigentes regionales, Wálter Cortés y Ovidio Zúñiga, se encuentran procesados por una mega estafa de dos millones de dólares. En la misma causa también está procesado el revocado Intendente de Bariloche, Omar Goye).

Ese día, más de 1.500 personas pidieron en las calles al Intendente la aprobación del proyecto "2020" y un grupo mucho más reducido cortó la Ruta 40, que une la ciudad con Bariloche. Telefónicamente se comunicaron con Weretilneck para pedirle su "mediación". Y el Gobernador respondió.

El domingo 26 se realizó en la municipalidad una reunión de más de seis horas, durante la cual los empresarios y el mandatario rionegrino firmaron un "acta" bajo el eufemismo de "garantizar la temporada invernal", pero que en realidad abre las puertas al desarrollo urbanístico inmobiliario en las tierras protegidas. "Caleuche" García denunció presiones para rubricar el documento; amenazó con renunciar, y se retiró agobiado a su casa a definir su futuro. A la noche volvió a la Municipalidad. Más de dos mil personas lo esperaban para exigirle que no dimita y que rechace las presiones. "Caleuche" no firmó y empezó a construir su propio mito.

Tres días después, el miércoles 29, se vivió una jornada histórica. Unas 4.500 personas ganaron la calle. El pueblo heterogéneo, la ciudad dividida, la de los intereses cruzados, allí donde la historia impone desafíos que moldean el futuro a diario, ese pueblo puso límites a la voracidad empresarial noventista mal digerida.

Jiparracos, indios, paisanos, estudiantes, teatreros, murguistas, payasos, profesionales, docentes, 4.500 vecinos protagonizaron el "bolsonazo". O como rezaba a modo de resumen uno de los carteles de la marcha: "Gracias Laderas por unirnos".