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Recaudaron más de $4 millones para Pediatría y el ganador de una guitarra la donó a una escuela de Bariloche

Tres conciertos solidarios reunieron a 13 guitarristas en el Museo de los Viajeros y permitieron recaudar $4.335.000 para comprar insumos e instrumental médico para el Hospital Zonal. Después del sorteo, otro gesto multiplicó la iniciativa: Esteban Morazzani decidió donar la guitarra que ganó al ESRN 45, la escuela secundaria con orientación en Música.

Una guitarra que encontró nuevas manos, trece músicos compartiendo escenario y una comunidad reunida por una causa común. La propuesta solidaria que se realizó el domingo en el Museo de los Viajeros dejó un resultado concreto: $4.335.000 destinados al Servicio de Pediatría del Hospital Zonal de Bariloche. Pero la historia no terminó con los conciertos ni con los sorteos. Uno de los ganadores decidió donar el instrumento que recibió a una escuela pública de la ciudad.

La iniciativa comenzó cuando una vecina resolvió donar su guitarra Takamine GD15-C después de comprar un instrumento más pequeño. En lugar de venderla, quiso que siguiera sonando y pasara a otras manos. Al compartir la idea con Marcelo Saccomanno y RESONAR, aquel gesto individual se transformó en una propuesta colectiva: organizar tres conciertos solidarios y sortear el instrumento para reunir fondos destinados a la atención pediátrica del hospital público.

El escenario reunió a Pepa Díaz, Luis Chávez Chávez, Ine Güemes, Mariano Rodríguez, Demián Príncipe, Juan Sisterna, Lou Hernández, Mariano “Cuchy” Barrientos, Martín Boschile, Diego Pitriqueo, Emiliano Zamora, Claudio Grazziano y Juanjo Miraglia. Trece guitarristas con diferentes recorridos y estilos compartieron su música en un encuentro que cruzó generaciones de artistas de Bariloche alrededor de un mismo objetivo.

Entre el público estuvo el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Zonal, el doctor Agustín Iglesias, quien agradeció la iniciativa y destacó la importancia de sostener una institución que atiende a personas de toda la región, sin distinciones.

Iglesias recordó que el Hospital Zonal cuenta con la única terapia intensiva pediátrica en un radio de 500 kilómetros, tanto en el ámbito público como en el privado. “Uno puede ser hijo de la persona más encumbrada de la región o de la persona con menos recursos. Si alguno de nosotros atraviesa una situación complicada, la cama del hospital público es la que va a estar gestionando, transitando esa situación”, expresó.

El médico también puso en valor el trabajo de todas las personas que hacen posible la atención, desde pediatras y personal de enfermería hasta los equipos de limpieza, cocina, laboratorio y rayos. “El hospital es de todos”, afirmó. Y recuperó una frase que acompaña a quienes trabajan en salud: “Curar a veces, acompañar siempre”.

Sus palabras recordaron que detrás de la recaudación hay necesidades concretas de insumos e instrumental, pero también una red de trabajadores y una institución fundamental para niños, niñas y familias de Bariloche y la región.

La jornada cerró con los sorteos. Vicente Mira ganó la guitarra Takamine GD15-C que había dado origen a la propuesta. La primera canasta de productos Valleverde quedó en manos de Silvia Mateozzi y la segunda fue para Juan Carlos Zarauza. Esteban Morazzani, por su parte, se llevó una guitarra Fonseca 65, aportada por la fábrica Zagert a través de la gestión de Visciglio.

Y fue después del encuentro cuando apareció un nuevo capítulo solidario. Morazzani decidió donar la guitarra Fonseca 65 que había ganado al ESRN 45, la escuela secundaria de Bariloche con orientación en Música. Así, el instrumento tendrá un nuevo destino vinculado con la formación musical de estudiantes de la ciudad.

La iniciativa se realizó en la antesala de la tercera edición de Expo-Música RESONAR, prevista del 12 al 15 de noviembre en Bariloche. Entre conciertos, aportes y donaciones, la propuesta consiguió convertir una guitarra en mucho más que un premio: primero ayudó a reunir fondos para Pediatría y luego abrió una nueva oportunidad para una comunidad educativa.

La recaudación permitirá colaborar con las necesidades del hospital público. Y la decisión de Morazzani extendió ese impulso solidario hasta las aulas, donde otra generación podrá seguir encontrándose con la música. (ANB)

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