Emprendimiento
envasAR: El proyecto patagónico de fábricas modulares que busca democratizar la producción de alimentos
La dificultad para encontrar instalaciones habilitadas al momento de fraccionar y comercializar miel fue el punto de partida que dio origen a envasAR MAP (Módulos Alimenticios Patagónicos). Desarrollado por un equipo de tres ingenieros como un proyecto que llevan adelante fuera de sus jornadas laborales habituales, la iniciativa surgió al constatar que numerosos pequeños productores enfrentan barreras similares para formalizar sus alimentos.
ANB dialogó con Andres Schwab- ingeniero quimico, uno de los iniciadores de este emprendimiento y explicó que la propuesta consiste en el diseño y provisión de plantas productivas modulares, inspiradas en el concepto de la construcción modular habitacional pero adaptadas a las exigencias técnicas e higiénico-sanitarias de la industria alimentaria.
"envasAR surge de la necesidad de buscar una solución a una de las etapas del proceso de producción de la miel [...]; ahí nos dimos cuenta de que un montón de pequeños productores se encuentran en la misma situación, que necesitan un espacio habilitado", comentó.
El sistema utiliza contenedores transportables (High Cube) que albergan las distintas etapas del proceso productivo, permitiendo configurar desde unidades de envasado iniciales hasta plantas completas interconectadas. La infraestructura es versátil y escalable, ajustándose a las necesidades de cada cliente mediante la instalación de módulos en serie o en paralelo, con un tiempo de armado inferior a una semana.
Cada unidad se proyecta mediante diseños y planos personalizados a cargo del equipo de ingenieros para luego ser construidos en talleres especializados y trasladados al lugar de destino, cumpliendo con las especificaciones del Código Alimentario Argentino (CAA) y del SENASA para agilizar los trámites de habilitación oficial.
"Así como hoy en día están las casas modulares que te las traen en un camión y en menos de una semana tenés tu casa armada, esto es lo mismo, pero con una planta productiva".
Aunque la solución se gestó inicialmente para la miel, las instalaciones están concebidas para procesar una amplia diversidad de rubros, entre los que se incluyen dulces, jugos, destilados y otras producciones regionales. El abanico de destinatarios abarca desde emprendedores individuales y PyMEs hasta cooperativas de productores, municipios, emprendimientos en áreas remotas o turísticas, e infraestructura operativa para sectores como la minería o grandes obras en zonas como Vaca Muerta.
El modelo de negocio incorpora una perspectiva de triple impacto: genera desarrollo económico al reducir costos e incentivar la inversión gradual, promueve el impacto social facilitando la formalización y el trabajo digno en comunidades locales, y aporta al cuidado ambiental mediante un diseño eficiente en el uso de agua y energía junto a la reducción de emisiones logísticas al procesar cerca de la materia prima.
Recientemente, el proyecto obtuvo el segundo premio en la 11.ª edición del certamen para emprendedores de Río Negro, impulsado por Banco Patagonia junto al Gobierno provincial y la Agencia de Desarrollo Económico, recibiendo un capital semilla de $1.900.000 que los fundadores destinarán a estrategias de difusión y marketing para escalar comercialmente su solución.